¿Qué produce estrés al trabajar en casa?

Antes de que el confinamiento nos obligara a probar las tan idealizadas ventajas de trabajar en casa, pensar en:

  • Personas trabajando en pijama
  • Libertad para elegir horarios de trabajo
  • Trabajo desde el sofá

Hacían pensar que el estrés al trabajar en casa no era posible; sin embargo, creo que hoy nadie duda de que el trabajo desde casa es mucho más complicado y difícil de realizar de lo que podría parecer y, por supuesto, que sí hay estrés laboral cuando se teletrabaja.

Algunas cosas que me producen estrés al trabajar en casa

estrés al trabajar en casa

Muchas de las cosas que me producen tensión durante el trabajo tienen que ver con el horario y la productividad; por ello, mantengo horarios de trabajo y rutinas bastante estrictas. En concreto, mis niveles de estrés al trabajar en casa aumentan cuando:

Veo que no llego con los horarios

Trabajo por proyectos y en muchas ocasiones a contrarreloj. Estoy acostumbrada a marcarme objetivos diarios, que ayudan a lograr objetivos semanales y, por último, objetivos mensuales. Pero hay días en los que, por el motivo que sea, no puedo cumplir con los objetivos.

Puede que sea:

  • Un imprevisto laboral
  • Clientes con una urgencia
  • Un contratiempo en casa
  • una tarea que me entretiene más de lo previsto

Pero en cualquier caso, Ver que una jornada no me cunde como quiero está en lo más alto de mi lista de cosas que me producen estrés mientras teletrabajo.

Interrupciones continuas en proyectos que requieren de mucha concentración

Ante un proyecto importante o especialmente complicado, mi política es cero interrupciones. Claro que, aunque sea mi política, no quiere decir que sea la del resto de personas con las que vivo; sobre todo, las más pequeñas. Así que hay ocasiones en las que solo podría evitarlas yendo a una isla desierta en la que no hubiera nadie más que yo, aunque me temo que incluso hay habría alguna interrupción.

Proyectos que no se resuelven como quiero

Hay proyectos que, por el motivo que sea, se desvían de los objetivos iniciales y que, una ve que se encauzan en una dirección, son difíciles de reconducir. Este tipo de situaciones suelen llevar a un punto en el que se hace evidente que en algún punto he cometido un error.

Pero antes de llegar a esa conclusión, el estrés al trabajar en casa aparece justo en el momento en el que el proyecto empieza tomar una dirección que no me parece la adecuada, además, es una situación muy frustrante.

Trabajar con horarios demasiado rígidos

Hace algunos años se puso de moda la técnica pomodoro con la cual se prometía una mejora de la productividad. Yo la probé y me sirvió de mucho. Me sirvió para descubrir que trabajar con horarios muy cerrados me estresa, para mí es como trabajar a contrarreloj continuamente.

Desde entonces planifico mis horarios en base a tareas y objetivos, procurando no tener que preocuparme del reloj durante mi trabajo.

¿Es posible trabajar en casa sin estrés?

Yo procuro evitar el estrés laboral organizando muy bien las jornadas, respetando los tiempos que establezco para cada tarea y con pequeños descansos para desconectar. Así que, normalmente, controlo el estrés de trabajar en casa.

Pero: ¿Qué si tengo estrés mientras trabajo en casa? Pues sí. De hecho, hay días los que incluso una vez terminada mi tarea mantengo esa sensación de estrés en otras actividades.

Creo que no hay empleo exento de momentos y situaciones que causan estrés. Aunque es cierto que yo tengo algunas ventajas a la hora de afrontarlo, ya que siempre puedo recurrir a desconectar y salir a dar una vuelta, algo bueno tenía que tener trabajar desde casa, ¿no?

8 comentarios sobre “¿Qué produce estrés al trabajar en casa?

  1. Hola! Un artículo interesante, me gusta este blog, lo acabo de descubrir. A mí lo de tener horarios flexibles me parece lo más cómodo de todo. Es cierto que algunos tipos de trabajo, como la atención al cliente, igual se tienen que ceñir a algunos horarios, pero claro depende de cada empresa y puesto. Yo el estrés lo llevo muy bien trabajando desde casa en sector muebles y decoración, con muchas facilidades por parte de la empresa, y creo que eso también nos hace mucho más productivos a nosotros los tele-trabajadores.

  2. Excelente blog, María: ¡creo haber experimentado toda la sintomatología que acompaña al estrés: desde la falta de aire y las taquicardias hasta la sensación de estar en una isla desierta! Mi razón principal para trabajar en casa fue el nacimiento de mi tercer hijo: con los dos anteriores supe lo que era compaginar niños y oficina y no me sentía capaz de repetir la experiencia nuevamente. No me arrepiento de la decisión pero no estoy muy segura que el grado de exigencia sea menor. He aprendido a mecanografiar moviendo la cuna con un pie, a dar el biberón hablando con un dictáfono, a saber que la comida está en su punto por el olor a quemado y a quedarme dormida sobre el teclado. ¡Nada que no sepa una «mamá frelancera»! Un abrazo.

    1. Hola:

      Jaja, me acabas de recordar que hace no mucho olvidé unas patatas para cocer en el fuego… Fue el olor el que me recordó que, además de trabajando, estaba cocinando. Al final sabían a patatas asadas!! Pero bueno, son esas pequeñas anécdotas que hacen más llevadero el día a día 😉

      Muchas gracias por pasarte y comentar. Un abrazo

  3. Hola María, yo aspiro a trabajar en casa, en concreto como correctora. Las dificultades que veo en mi caso, que soy madre de familia, son: tener un horario concreto (3 niños y un marido en 5º turno) y el hecho de que al estar en casa parece que tienes que estar disponible para todo, porque puedes salir y entrar cuando quieras. Seguro que habrá más pero eso es lo que se me ocurre ahora.
    Admiro tu capacidad para organizarte, y tu fuerza de voluntad para cumplir tu organización ;).
    Un saludo.

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