Soy mamá y teletrabajo. Así sobrevivo a la conciliación.

Muchas familias optan por el teletrabajo una vez que hay niños en casa para conciliar mejor. Yo soy una más, soy mamá y teletrabajo; sin embargo, descubrí el qué significaba conciliar siguiendo el proceso inverso: ya tenía experiencia de trabajo desde casa cuando me convertí en madre. Siendo sincera, hay muchas diferencias entre ser una autónoma trabajando en casa y una mamá autónoma trabajando en casa.

Que el trabajo en remoto se viera como la solución perfecta antes de la llegada del bicho puedo entenderlo; que ser mamá y teletrabajo sigan presentándose como una pareja perfecta aun despues del confinamiento no me resulta tan fácil de comprender. Es cierto que las madres freelance tenemos algunas ventajas, pero las dificultades del teletrabajo siendo mamá también son muchas y, afectan sobre todo a nuestro trabajo, a nuestra imagen profesional y a nuestra economía.

Quizás yo sea más consciente de ello porque comencé a trabajar desde casa en 2012, pero no tuve que preocuparle de conciliar hasta 2018. Así que en 2020, cuando nos encerramos en casa con nuestros hijos, ya sabía a qué me enfrentaba.

No es la primera vez que reconozco que mi negocio cambió mucho una vez que me convertí en madre:

En primer lugar, porque la baja por nacimiento y cuidado de menores para autónomas solo permite la redución de jornada al 50% a partir de la sexta semana y con mi primera hija, a las seis semanas, yo no podía trabajar ni el 10% de lo que trabajaba antes. Y desde luego, no me podía permitir cuatro meses de baja a tiempo completo porque cuesta mucho conseguir clientes, pero muy poco perderlos.

En segundo, porque una vez que la prestación terminó y tuve que comenzar al 100%, me di cuenta de que tenía un nuevo 100%, que era inferior al anterior. Tuve que despedirme de clientes y rechazar proyectos por no poder realizarlos con la misma rapidez y eficacia de siempre.

En tercero, porque la idea de una mamá freelance queda muy bien en una foto para publicar en redes sociales, pero si en medio de una videoconferencia de trabajo el bebé se pone a llorar como si no hubiera un mañana y hay que colgar, es más que probable que acabes de perder a otro cliente.

Y podría continuar con las dificultades; sin embargo, una vez que asimilé que esa era mi nueva realidad, y cuando acepté mis limitaciones, todo se volvió más sencillo.

Soy mamá y teletrabajo… ¡Y así me va!

Una vez que tuve que conciliar trabajo y familia desde casa, fue necesaria una reorganización de mis rutinas, de mi forma de trabajar y, sobre todo, un cambio de mentalidad para lograr que todo funcionara.

La importancia de las rutinas en los niños

No voy a decir que sea una madre extricta con los horarios, ni que los cumpla a rajatabla, pero crear rutinas hace que los niños se sientan más tranquilos y que entiendan mejor cómo funciona su hogar. Me gusta pensar que mis hijas entientende que hay tiempo para todo, también para ellas.

Que aprendan a jugar solos

Me encanta jugar con mis hijas y pasar tiempo con ellas, pero para trabajar necesito tiempo para mí; así que aprovecho esos momentos en los que mi hija mayor se entretiene jugando sola.

Creo que es beneficioso para ella que aprenda a jugar sola, ya que desarrolla su creatividad, su imaginación y su independencia y, además, a mí me encanta ver cómo se divierte jugando, imitando los juegos del tiempo que pasamos juntas y desarrollando sus propias historias.

Contar con ayuda

He pasado muchas horas, muchos días, trabajando con las niñas sola en casa; así que sé muy bien qué significa conciliar trabajo y familia. Sin embargo, siempre que puedo busco ayuda para que, en esos momentos en los que necesito una mayor concentración para el trabajo, pueda tenerla con la tranquilidad de saber que mis hijas están bien atendidas.

Un espacio de trabajo

¿Donde quedó aquel espacio de trabajo que tenía antes de ser madre? Ahora no me puedo permitir una habitación entera como oficina en casa; sin embargo, sigo manteniendo un espacio propio como central de operaciones.

Esenciales en esta oficina son una mesa escritorio alta, para que los equipos no corran peligro. y algunas estanterías de difícil acceso, para guardar lo que es importante.

Mi espacio de trabajo es además amplio, para que las niñas puedan estar cerca siempre que quieran y para poner vigilarlas mientras trabajo cuando estoy sola con ellas.

La puerta abierta para mis hijas

Desde el primer día en el que concilié me prometí que la puerta de la oficina siempre estaría abierta para mis niñas. No importa lo importante que sea el trabajo, ellas siempre lo son más así que cuando están en casa, incluso si hay alguien con ellas, la puerta está abierta para que puedan entrar siempre que quieran.

Quiero que tengan claro que no hay nada más importante o más urgente que ellas.

Aprovechar al máximo cada minuto disponible

Siempre me he considerado una persona muy productiva, que tiene claros los objetivos y sabe cómo alcanzarlos aprovechando el tiempo al máximo. Sin embargo, fue con el teletrabajo siendo mamá cuando descubrí que es ser realmente productiva.

Con la maternidad, cada minuto disponible es muy valioso. No caben las distracciones o las pérdidas de tiempo en actividades que se pueden hacer en otro momento, el tiempo de trabajo debe ser productivo.

Nadie dijo que iba a ser fácil, aunque reconozco que disfruto del aprendizaje y de este nuevo reto que es el teletrabajo siendo mamá. Lo más complicado fue cambiar la mentalidad y aceptar las limitaciones de mi nueva situación. Y, es curioso, pero ahora que son dos me veo más cómoda y mejor preparada para conciliar.

3 comentarios sobre “Soy mamá y teletrabajo. Así sobrevivo a la conciliación.

  1. ¡Dos! ¡Enhorabuena! Me había quedado en la primera.
    Y estoy muy de acuerdo con tu artículo, me ha encantado eso de «Que el trabajo en remoto se viera como la solución perfecta antes de la llegada del bicho puedo entenderlo; que conciliación y teletrabajo sigan presentándose como una pareja perfecta aun después del confinamiento no me resulta tan fácil de comprender», ja, ja.
    Ya sabes que yo empecé a trabajar desde casa ya con familia numerosa, y por suerte la mayoría de mis contactos con los clientes son por escrito, así que en eso tengo ventaja. Como dices, aunque es mejor que otras opciones porque no dependes de nadie para cuidar a tus monstruitos, no es una pareja perfecta.
    ¡Un abrazo!

    1. Hola:

      Gracias. Pues sí, hace un par de meses que llegó Lidia. Poder compartir tiempo con las dos y no tener de salir por la puerta y dejarlas es un lujo que no todas las madres tienen, pero en mi caso noto mucho el volumen de trabajo que llevo ahora, mucho menor que antes, y tambien lo mucho que me cuesta encontrar tiempo si no tengo ayuda.

      Otro abrazo para ti.

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