Hace unas semanas abrí el blog de Teletrabajamos.net. Poco después, por Twitter ví el trabajo de María Rivero en su blog y entre likes y retweets me ofreció escribir un guest post en su blog.

Y aquí estamos.

Voy a hablaros de las curiosidades del teletrabajo. Esas “cosillas” buenas y malas que te da el teletrabajo y que no se habla mucho de ellas.

Curiosidades del teletrabajo que son buenas

curiosidades del teletrabajo

El subidón.

El primer día de teletrabajo es algo maravilloso. Te sientas a trabajar con toda tu profesionalidad, pero sencillamente no sale. Pones música, levantas la cabeza y te estiras, vas a por un café… experimentas todas las cosas buenas de tener teletrabajo que se te vengan a la cabeza.

Productividad: Baja. 

Estado de ánimo: a tope.

No necesitas hacer como que sigues trabajando.

Si, no me vengas con cuentos, todos lo hemos hecho. Un texto que no sale, una tarea tediosa a última hora, algo que necesitas dejar para mañana… pero quedan 45 minutos para salir de la oficina. Así que te pones a mover papeles por la mesa, abrir y cerrar el correo 300 veces, escribir: Lorem Ipsum dolor sit amet en un correo por si pasa alguien por detrás de tu ordenador… y a contar los minutos.

Teletrabajando cuando acabas la jornada, acabas la jornada y punto.

Productividad: la misma.

Estado de ánimo: mejor.

Las explosiones de productividad.

Tengo pensado escribir un artículo sobre esto en mi blog. Porque es algo que hay que tratar con cuidado. Una explosión de productividad se da cuando estás cómodo en el trabajo y motivado en hacerlo. Quieres seguir trabajando. En trabajos presenciales usualmente no puedes hacerlo. Hay que esperar al día siguiente.

Pero teletrabajando… de repente te encuentras trabajando a todas horas, además en un estado de concentración en el que rindes el doble de lo normal (por hora trabajada)… y el café se te queda frío.

Productividad: on fire.

Estado de ánimo: estupendo.

¡Ojo!, ¡riesgo!: las explosiones de productividad tienen 2 problemas: por un lado es posible que tu empleador espere que mantengas este ritmo siempre, y no puede ser. Por otro, agotan física e intelectualmente y hay que saber pararlas para no caer en estrés o burnout (en cuanto veas que la explosión ha acabado, para, no la prolongues para acabar la tarea).

El café, té o lo que bebas.

Te vuelves un sibarita. Yo tengo una cafetera, compro café en grano online de la más alta calidad y si tengo tiempo hasta me hago la espumita en la leche. Por las mañanas mi café no me lo quita nadie, y si es “una de esas mañanas” igual caen dos… O tres o cuatro… Riquísimo. Espectacular.

¿Y para la tarde de primavera sin agobios? Copita. Viña Tondoña. Reserva. Ahí lo dejo caer.

Productividad: no creo que afecte mucho.

Estado de ánimo: “délicieux”.

Autoestima.

¡Puedo hacerlo!, ¡trabajo mejor solo que con supervisión!, ¡no necesito consensuar mis decisiones!

Cuando las cosas van bien, te creces. Esto te puede llevar a una explosión de productividad.

Productividad: mejor que presencial.

Estado de ánimo: a tope.

Riesgo: dejar el trabajo. ¿habéis visto la corriente de dimisiones en EEUU porque no querían volver al trabajo presencial? En mi opinión, viene un poco de aquí.

Curiosidades del teletrabajo negativas

Sobre-optimización del tiempo.

De esto sí que he hablado en mi blog, pero como es algo de lo que no se suele hablar lo cuento.

Teletrabajando tienes mucho más control sobre tu tiempo personal y laboral. Esto lleva a exprimir el día al 100% (pones el fregaplatos en el descanso del trabajo, acabas de trabajar con el tiempo justo para ponerte las zapatillas y salir a buscar a los niños al cole, programas la lavadora para que acabe cuando acabas de trabajar…). 

Al principio es genial, tienes muchísimo tiempo para hacer todo. 

En el medio plazo es un infierno de estrés.

Productividad: nivel Super Mario cuando coge una estrella.

Estado de ánimo: estrés a tope.

La llamada de un amigo.

  • “¡Hola! ¿Podemos hablar?.
  • ¡Claro! Estoy de teletrabajo.

Error. Todos lo hicimos la primera vez y recibimos la llamada con alegría. Peeerooo no son formas. Si la llamada esporádica se convierte en un “puedo molestarte en este horario” nuestra productividad va a sufrir. Y esto nos lleva a la incomprensión de familiares y amigos.

Tengo un artículo sobre gestión del tiempo (Link: https://teletrabajamos.net/herramientas-de-teletrabajo/guia-para-la-gestion-del-tiempo-en-el-teletrabajo/) que trata en su segunda parte sobre como hacer que terceras personas respeten nuestro horario de trabajo.

Productividad: Catacroker.

Estado de ánimo: Al principio bien, luego no tanto.

La incomprensión de amigos y familiares.

Muchísima gente no ha interiorizado que el teletrabajo es “trabajar” y no “estar de vacaciones y responder un mail si me escribe el jefe”.

Esto es particularmente difícil de concebir para familiares y amigos que creen que estás disponible a todas horas cuando no es así.

Yo lo he vivido: si tienes un negocio (emprendedor, figura incomprendida en España), todavía no tienes ingresos (tu familia y amigos percibirán que tienes una afición, no una actividad profesional) y trabajas en solitario (percibirán que llamándote no molestan a terceros) tienes toda mi simpatía. Ánimo.

Productividad: depende de cómo lo gestiones. Pero no ayuda.

Estado de ánimo: frustración.

Los días malos y el aislamiento.

De esta curiosidad del teletrabajo también hablaré en mi blog, pero hay que decirlo más.

Todos tenemos un día (o incluso unos cuantos días seguidos) en el que las cosas no salen. No nos centramos, pasamos más rato paseando por casa que trabajando y nos cuestionamos nuestra profesionalidad.

Esos días levantas la cabeza y te gustaría que hubiera alguien allí. Y no lo hay. Te sientes solo y eso puede llevar a estados emocionales inadecuados. Incluso propensos a depresiones en algunas personas.

Productividad: mala. Hay que salir de aquí.

Estado de ánimo: malo.

Una última curiosidad del teletrabajo que es buena

Finalizando el artículo me he dicho ¿Vamos a cerrarlo con un punto negativo?. De eso nada. Así que Bonus track.

Tu espacio Instagram.

El “espacio Instagram” del teletrabajo es donde se hace las fotos la gente para subir a Instagram. Esas en las que parece que está trabajando en el paraíso.

En mi artículo sobre crear un espacio de teletrabajo, recomiendo organizarlo. Es decir: preparar un sitio “guay” para que el día que nos apetezca podamos movernos rápidamente a nuestro espacio Instagram.

Muy importante cuando lo hagamos: subir la foto a redes para dar envidia. No se os olvide etiquetarme en twitter.

Productividad: no tanta como en tu espacio de trabajo habitual.

Estado de ánimo: Genial. Usa tu espacio Instagram para combatir el estrés y el burnout.

Muchas gracias por el post sobre curiosidades del teletrabajo, aunque debo reconocer que no estoy de acuerdo con que la aficción por el café no afecte a la productividad, después de todo, tomar un buen café merece su tiempo.

Un comentario en «Curiosidades del teletrabajo que nunca nadie te ha contado»

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