¿Estás hecho para el teletrabajo? Descúbrelo con este ejercicio

 

Las razones por las que tú podrías elegir el teletrabajo son muchas, muy interesantes. Desde la conciliación hasta la libertad de horarios o la posibilidad de vivir en una pequeña ciudad son buenos motivos para teletrabajar. En mi caso, por ejemplo, me permite trabajar desde cualquier lugar, ya que solo necesito un PC y conexión a Internet para poder realizar los proyectos. Para mí, la movilidad geográfica ha sido el más importante de los beneficios de trabajar en casa.

Eso sí, desde el principio, hay que tener claro que trabajar en casa no es tan fácil ni tan sencillo como muchas veces lo presentan. Hasta hace no mucho se hablaba solo de ventajas del teletrabajo; sin embargo, durante el confinamiento se descubrieron todas las dificultales.

Dificultades que no tienen por qué convertirse en barreras si se saben identificar y gestionar adecuadamente.

Diría que dar una fórmula mágica para saber si alguien está hecho para el teletrabajo me parece imposible. Es más, ¡nunca hubiera pensado que yo estaba hecha para esto!

Cada teletrabajador tiene un modelo de trabajo y unas circunstancias personas y particulares que son las que condicionan el trabajo; por ello, no es fácil presentar un modelo listo para copiar por cualquiera. Lo que sí puedo hacer es proponer un ejercicio, algo así como la elaboración de un proyecto de trabajo en casa.

¿Estás hecho para el teletrabajo?

el teletrabajo

Tu plan de trabajo en casa para saber si podrías trabajar en el hogar debería incluir esto:

La decisión de en qué trabajar

Si tienes un empleo y tu jefe te permite teletrabajar, enhorabuena, tienes mucho terreno ganado.

Si no, deberías empezar a pensar primero en qué se quiere trabajar, buscando después de la forma de conseguir que ese trabajo se pueda realizar desde el propio domicilio.

Así que el primer paso del plan de trabajo en casa es pensar en un trabajo concreto, no en trabajar en casa como algo concreto. Requiere de más esfuerzo y de mayor planificación, pero también dota de profesionalidad el empleo y aporta una muy saludable dosis de realismo sobre el trabajo en casa. Además, evitará que caigas en la trampa de las ofertas de trabajo que son estafas.

Los objetivos del trabajo en casa

Antes de trabajar en casa, es conveniente marcarse objetivos y, sobre todo, determinar si son realizables. Estas son algunas de las preguntas que conviene hacerse.

  • ¿Qué se pretende conseguir del trabajo en casa?
  • ¿Es un trabajo hasta que se consiga uno mejor? ¿Por qué empezar a trabajar en casa?
  • ¿Cuánto se piensa sacrificaren horas, en días de trabajo en conciliación (real) entre trabajo y familia?
  • ¿Dónde estará ubicada la sede del trabajo?

Definir cuáles son los objetivos del trabajo desde casa es uno de los aspectos determinantes del éxito del proyecto. Y también la mejor forma de detectar un fracaso inminente y, en ese caso: ¿Para qué perder el tiempo si lo que en realidad se pretende es trabajar fuera de casa?

Así que la primera parte del ejercicio es indicar motivos y objetivos personales por los que se quiere el trabajo que se ha elegido en casa y no otro. Es un ejercicio no solo de planificación, también de motivación.

¿Dónde vas a trabajar?

E incido de nuevo en este importante aspecto, porque la respuesta correcta no es «en casa», sino en qué parte de la casa tienes pensando tener tu sede de trabajo. Disponer de un espacio de trabajo fijo ayuda a concentrarse y a crear rutina de teletrabajo, pero también a almacenar materiales y documentación que se va acumulando con el tiempo. Tenerlo todo a mano es una ventaja importante, sobre todo, cuando se trabaja con materiales o recursos varios.

Incluso aunque no sea así, siempre es bueno saber dónde encontrar lápiz y papel, un cable para conectar a internet, un USB o una webcam para una entrevista…

El plan debería incluir el espacio de trabajo que se utilizará y, quizás las modificaciones que puedan ser necesarias, por ejemplo, invertir en una buena silla es una recomendación básica que todo trabajador por cuenta propia acaba agradeciendo.

Identificar la zona de trabajo también es buena idea porque ayuda a definir el horario, no siempre el espacio de trabajo en casa está disponible 7/24.

El tema de los horarios

«En cualquier rato» «Ya lo iré haciendo» «En ratos libres» y otras frases similares se aplican con demasiada frecuencia al trabajo freelance, pero a la hora de la verdad hay que buscar tiempos para trabajar.

De hecho, para conseguir que el teletrabajo sea algo de lo que vivir hay que buscar horarios de trabajo que permitan concentrarse y avanzar en los proyectos. Así que es bueno saber de dónde van a salir esas horas desde el primer momento. Y no: «Me las quito de horas de sueño» no sirve, al menos, no si se pretende un trabajo a largo plazo.

Hay que plantear un horario de trabajo que sea realista y que se pueda cumplir.

¿Y qué hago con la familia?

Creo que después del confinamiento, está bastante claro por qué es tan importante este aspecto. Al estar en casa, no siempre es tan fácil como se cree compaginar un trabajo con cuidar de la familia, con atender el hogar o, simplemente, con que haya personas pululando por la casa.

Así que en el planing del trabajador en casa no deben faltar consideraciones de cómo influirá la familia, los compañeros de piso y el entorno en el trabajo desde casa.  Por un lado, hay que contar con el día a día del hogar, cosas como la gestión de las tareas domésticas, las personas que hay en casa, y cómo pueden favorecer a la concentración o desconcentración.

En cómo hacer comprender que trabajar en casa es también trabajo ya di algunas sugerencias para afrontar este complejo tema, quizás las ideas eran un poco drásticas, pero sirven para saber cómo están las cosas y a qué atenerse.

¿Lo tienes todo claro? Pues entonces tú podrías trabajar en casa o, mejor dicho, tú puedes trabajar en casa… Quizás haya llegado el momento de que conviertas tu proyecto en un trabajo.

6 comentarios sobre “¿Estás hecho para el teletrabajo? Descúbrelo con este ejercicio

  1. La concepción que tenemos del negocio está cambiando, la concepción sobre el emprendedor está cambiando y desde mi punto de vista es muy positivo, porque aquello que no se reinventa acaba muriendo con el paso del tiempo; por cierto, lo de crearte tu propio despacho en casa es totalmente cierto, en cuanto me pongo a trabajar, la habitación queda cerrada como si fuera una oficina.
    ¡Un abrazo!

    1. Gracias por tu aportación, como siempre valiosísima. ¡Sé nota que procede de la experiencia!
      Efectivamente, reinventarse y empezar a plantearlo desde otros enfoques puede ser positivo, por ello creo que hacer el ejercicio y pensar en el trabajo en casa como un proyecto que hay que redactar es una buena forma de plantearlo como algo en serio.

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