Si tienes un negocio desde casa donde ofreces tus productos o servicios a través de internet, llegará un momento en el que plantearás crear tu propia web.

Para construir una marca sólida; atraer mejores clientes; conseguir más ingresos a través de distintas fuentes etc.

El punto es que para obtener ese resultado necesitas tener en cuenta no solo cómo se verá tu web, sino el mensaje que deseas transmitir.

Uno de los errores que se cometen con más frecuencia es comenzar a diseñar la web, sin tener claro qué quieres comunicar.

Y esto es como empezar la casa por el tejado…

Por eso, en esta entrada te vamos a explicar todo lo que necesitas saber sobre los textos de tu web, por qué deben prepararse antes que el diseño y los aspectos clave para que el proceso de creación de tu página fluya como la seda.

1- ¿Cuál es la función de los textos en una web?

La misión de tus textos es la misma que tendría un vendedor en una tienda física:

Atender a tus clientes y vender.

Tal y como lo harías tú o el equipo que trabaja contigo.

Entonces, tus textos deben orientar y generar una conversación que enganche y que lleve a tus visitantes a querer saber más y a tomar acción.

Ese resultado se logra con copywriting.

Si es la primera vez que escuchas este concepto te lo explicamos de forma breve.

El copywriting es un conjunto de técnicas de escritura persuasiva que nos permiten captar la atención del lector, mantener su interés, despertar su deseo de saber más, para luego sí incentivar una acción.

Esto puede ser que compre tus productos, contrate tus servicios, se ponga en contacto contigo, se suscriba a tu newsletter etc.

El objetivo es poner en valor lo que vendes y generar esa conversación donde tu lector pueda sentir que lo que ofreces está hecho para él (o ella).

Entonces los textos de tu web no van solo de informar; su trabajo es conversar, convencer y hablar como lo harías tú si tuvieras a tu cliente de frente.

2- ¿Cuál es la función del diseño en una web?

Para empezar hay que aclarar qué es el diseño de la web.

Con diseño web nos referimos normalmente al aspecto: colores, fuentes, organización de los contenidos, elementos gráficos decorativos, etc. Aunque también suele estar incluida la parte técnica: configuración de la web en sí, del servidor, etc.

En cuanto a la parte visual del diseño de la web, es algo que servirá para apoyar el contenido (texto e imágenes). Se encarga de mostrarlo de la forma adecuada, resaltarlo y hacerlo fácil de “digerir” para que no quede monótono.

Diferencia entre diseño y maquetación web

A la hora de crear este diseño hay que tener cuenta dos partes:

  • El diseño gráfico de la web en sí: consiste en definir o maquetar cómo será esa presentación concreta de los contenidos, uso de los colores, estilo, etc.

    Esto puede hacerse previamente con un “boceto” tipo imagen que es lo que suelen hacer los diseñadores gráficos o al maquetar directamente “sobre la marcha”. No es que haya una opción mejor que otra. Depende más de los recursos y del proyecto.

  • La maquetación: es cuando ya se trabaja con la web directamente, integrando los contenidos en ella. Esta es la labor del diseñador web, desarrollador, implementador o maquetador (se le puede llamar de muchos modos normalmente hay matices en función de cómo se haga la web). Si había una muestra del diseño gráfico de la web, se intenta crear la maquetación lo más similar posible. Si no la había, debe irse pensando el diseño sobre la marcha.

En este punto es importante ver las diferencias entre tener o no los textos para la web de antemano. Te lo explicamos a continuación.

Diseño gráfico de la web: con o sin textos

Cuando el diseñador gráfico hace una propuesta o maqueta del diseño de la web, normalmente con programas de edición tipo Photoshop, lo que hace es montar una imagen de cómo se verá la web.

Puede hacerlo por cada apartado/url, o solo para la página de inicio a modo de muestra. A partir de allí, crea el diseño del resto de apartados sobre la marcha.

El diseñador gráfico también puede preparar una guía de estilo más o menos detallada. Cómo mínimo debería indicar el logo, los colores, fuentes, y algunas indicaciones de usos. Pero podría detallar también elementos decorativos, patrones, fondos, estilo de botones, espaciados, entre otros.

Suele ser buena idea contar con estos recursos para tener una orientación en el estilo de la web.

Solo hay que considerar que a la hora de pasarlo a la maquetación puede haber ciertas limitaciones, y se debe tener en cuenta el ajuste de los textos dentro del diseño.

Muestra del diseño

Puede hacerse de dos formas, que hay que valorar:

  • Sin textos: el diseñador hace la muestra sin contar con los textos (a veces se rellenan con textos de muestra o Lorem Impsum que es un texto estándar que se suele utilizar). En este caso, el diseño NO será literal, sino una guía o pauta para luego orientar la maquetación de la web. Pero no se puede pretender replicarlo tal cual insertando los textos sin más, ni es buena idea intentar crear textos enfocados a «encajar» en el diseño. Luego veremos por qué.

  • Con textos: en este caso hay que tener en cuenta que el diseño realizado será «estático» y que una web es dinámica y adaptable. Esto quiere decir, que la muestra realizada por el diseñador será o para PC o para móvil, y con unas dimensiones específicas. Sin embargo, la web es adaptable: cambiarán los tamaños y saltos de línea en escritorio, tablet, móvil y según las dimensiones de la pantalla. Por lo que no siempre se verá exactamente igual.

En cualquier caso, luego siempre habrá un trabajo adicional de diseño en la maquetación de los contenidos en la web, aún contando con la muestra del diseñador gráfico. Por ello, un maquetador o desarrollador web siempre deberían tener algunas nociones de diseño.

3- ¿Cómo deben ser los textos de una web?

Lo primero, es que los textos de tu web tienen que hablar con tu voz y en tus palabras.

Es decir, deben ir acorde con la identidad verbal de tu marca.

Esto abarca tu manera única de comunicarte y que permite que una persona pueda hacerse una idea de cómo eres tú o tu marca, al leerte.

Lo segundo es que tus textos deben dirigirse a tu cliente ideal.

Esto significa que necesitas ponerte en sus zapatos y escribir teniendo en cuenta su situación y lo que desea saber.

También es fundamental que cuides el ritmo del texto para que tu lector pase de una frase a otra y no sienta el impulso de salir de tu web.

Esto se consigue de varias formas:

  • Escribe párrafos cortos (no más de 4 líneas).
  • Alterna frases cortas, medias y largas.
  • Usa palabras de transición (sin embargo, pero, en conclusión… Las que hacen parte de tu identidad verbal).
  • Emplea subtítulos, viñetas y negritas para ayudar a tu lector a escanear la página.

Y no te puedes olvidar de que tus textos le tiene que caer bien a Google.

Es decir, deben estar optimizados para que Google entienda de qué va tu web y la considere como la mejor respuesta cuando un usuario (que podría ser tu cliente) busca información relacionada con lo que vendes.

3-1 En resumen los textos de tu web deben:

  • Reflejar tu identidad verbal.
  • Dirigirse a tu cliente ideal.
  • Funcionar como un tobogán: donde el usuario pasa de un párrafo a otro sin esfuerzo hasta el final.
  • Estar optimizados para que Google te enseñe en sus resultados de búsqueda.

4- ¿Qué texto hace falta para la web?

Esto depende de varios factores:

1- Qué tipo de negocio y marca tienes o quieres construir.

2- Qué vendes (uno o múltiples productos o servicios).

3- Quién es tu cliente ideal y qué tan consciente es de tu marca y de lo que ofreces.

4- Qué tipo de web necesitas y cuál es su objetivo.

Lo habitual es que una página web tenga como mínimo las siguientes secciones:

  • Home (inicio)
  • Sobre mí
  • Servicios /productos
  • Contacto

4-1 ¿Qué debo escribir en cada sección de mi web?

No hay una regla de lo que deberías incluir.

Lo que necesitas considerar es qué quieres conseguir tú en cada sección y qué busca un usuario al hacer clic, para que puedas establecer la conversación indicada.

Por ejemplo:

En el home, lo primero que necesita saber un usuario es qué hay en esa web para él (o ella) y por qué debería quedarse.

De lo contrario, dará media vuelta y no seguirá navegando por tu web.

Sin embargo, tú decides a dónde llevar a ese usuario y qué información es más relevante para ti de acuerdo a tus objetivos.

Lo mismo sucede en la sección sobre mí.

Piensa por un momento por qué entras a esta página cuando visitas una web.

Usualmente, es porque tienes curiosidad de saber más sobre esa persona o marca y necesitas que alguien te corrobore que es lo que buscas.

Por eso, tu misión en esta página es mostrar tu lado interno y algo que genere conexión con el visitante: tu propósito y por qué estás allí para ayudarle.

Ahora, las páginas de servicios y donde tu objetivo es generar una venta son especiales.

Si lo analizas un segundo, a este punto aterrizan visitantes que ya tienen una intención de compra, o al menos están más cerca de comprarte que otra persona que apenas te conoce.

Por eso, aquí es clave que escribas textos que sean convincentes y resuelvan dudas y objeciones, para que el usuario tenga menos reparos en generar la acción deseada.

Estos son los textos más visibles de la web, sin embargo, hay otros que necesitas considerar y te los mencionamos a continuación.

5- Textos legales para la web

Toda web debe cumplir por motivos legales y también para aportar seriedad y confianza unos requisitos que pueden variar en función de tu país y del lugar de residencia de su audiencia.

Entre ellos están los textos legales.

Una web debería incluir un Aviso legal y una política de privacidad entre otras cosas para que tu web esté adaptada al RGPD (Reglamento general de protección de datos Europeo) o tendrás que considerar la legislación correspondiente al país al que esté dirigida.

En caso de pagos en línea deberá incluir también términos y condiciones de compra, además de datos del negocio, política de devoluciones del importe y sobre todo en caso de una tienda online de productos donde debe haber información referente a envíos y devoluciones.

Los textos legales lo ideal es que los redacte un abogado especializado, pero también puedes encontrar generadores o plantillas. Es muy importante que contemplen todos los aspectos técnicos de la web y usos que se vaya a dar a la información recogida en la web.

6 – ¿Cuándo debes preparar los textos para tu web?

Con lo que te hemos contado hasta ahora, tendrás más claro que lo ideal es preparar los textos de la web antes de empezar con el diseño.

Si te quedan dudas aquí te damos 3 razones de peso:

  1. El texto guía el diseño y no al revés. El diseño sirve para reforzar el mensaje que se quiere comunicar y ayuda a que genere el efecto esperado; y algo crucial sin mensaje no hay venta. 
  1. Al trabajar primero en tus textos, te centras en lo que quieres comunicar sin distracciones. Sin elementos visuales, tienes toda tu atención puesta en el mensaje y estás en mejor capacidad de detectar errores de ortografía o gramática (que dan una mala impresión en una web profesional).
  1. Reduces el número de ajustes de la web y de paso ahorras tiempo y dinero. Ten en cuenta que al hacer el diseño primero y luego el texto, te arriesgas a que después el mensaje no encaje. Allí tienes dos opciones: dejarlo a medias o cambiar el diseño; y esto siempre implica volver a empezar e invertir más.

Así que nuestra recomendación es clara: primero los textos, luego diseño.

7- Textos cuando creas una web con plantilla

Una opción a la hora de crear la web, es empezar con una web de tipo plantilla.

Algunos diseñadores web ofrecen planes más económicos con una plantilla donde tú luego debes «meter» los textos. Pero claro, esto no siempre es lo más idóneo y debes valorarlo a la hora de contratar la web.

Sucede lo mismo cuando decides hacer por ti misma una web con un tema o plantillas: Puedes pensar que debes ajustarte al diseño de la plantilla.

En este caso es importante considerar que intentar encajar los textos a la plantilla, en lugar de remodelar el diseño, puede empeorar la calidad de los textos.

Por ejemplo: te puede llevar a meter más contenido en algún apartado donde no es necesario, solo por rellenar y que “quede bien el diseño” o al contrario, a recortar contenido porque se sale del espacio en la plantilla.

Insistimos en que el diseño no debería restringir el contenido que quieres incluir.

8- Textos cuando contratas diseño web personalizado

Cuando contratas un servicio de diseño web personalizado, necesitas contar con los textos previamente.

Y el diseñador, desarrollador, maquetador o implementador se encargará de trabajar en base a tus textos para crear un diseño que se adapte a ellos.

Esta es la mejor opción si quieres que el diseño esté hecho en función de tus textos, y no que los textos debas adaptarlos a ningún diseño.

Lo ideal es que el diseño, como comentábamos, refuerce el mensaje que comunican tus textos. Por lo que crearlo a partir de tus textos siempre dará un mejor resultado.

9- Recomendación: contrata ambos servicios en paralelo (diseño y texto)

Si estás en proceso de crear tu web y quieres contratar el diseño o encargar la redacción de tus textos, lo ideal es que busques profesionales que trabajen en equipo desde un inicio, para que consigas los mejores resultados.

  • Por un lado, un diseñador web te ayudará a definir la estructura y estrategia de tu web, y se encargará de ponerla a funcionar.
  • Por el otro, un copywriter (redactor publicitario) estará en capacidad de escribir unos textos que hablen por ti y te ayuden a vender.

Lo usual, es que si buscas a un diseñador que sea consciente de la importancia de los textos, te recomiende contratar a un copywriter.

Algunos tienen listas de colaboradores de confianza, justo porque saben que el texto y el diseño funcionan en equipo.

Además, porque es clave tener una buena comunicación en todo el proceso para que tu web quede como esperas y te ayude a conseguir lo que quieres.

10- ¿Cuánto cuestan los textos de una web?

Como lo mencionamos en la parte anterior, el profesional que puede ayudarte con la redacción de los textos de tu web es un copywriter.

Aunque encontrarás redactores de distintos tipos, los copywriters cuentan con formación en técnicas de escritura persuasiva (copywriting) y estarán en mejor capacidad de escribir textos que te ayuden a vender.

Con esto aclarado, te preguntarás cuánto cobra un copywriter.

Las tarifas varían de acuerdo al país donde te encuentres y al modelo de facturación que use cada profesional.

Hay copywriters que cobran por número de palabras escritas y otros por proyecto.

Y hay quienes ponen sus precios de acuerdo a los resultados en ventas (por comisión).

Lo más común es encontrar copywriters que facturen por proyecto, porque así pueden hacer un cálculo más acertado con cada cliente.

Ejemplos de precios de copywriting para una web

Para que tengas una idea.

En España y en otros países en Europa donde trabajan copywriters en español te encontrarás con tarifas que rondan estos precios:

  • Textos para una página de inicio (home): entre 200 y 500 euros
  • Textos para una página sobre mí: entre 180 y 500 euros
  • Textos para una página de servicios: entre 250 euros y 500 euros.

Lo usual es que si contratas a un copywriter para que escriba todos los textos de tu web, te presente un presupuesto global y que te resulte mejor que pagar cada página por separado.

¿Cuánto cuesta los textos para una web completa?

El costo está entre 600 euros y 1800 euros para una web (multipágina básica).

Y desde 300 euros para una web monopágina (todas las secciones en una sola página).

Algo que debes de tener en cuenta es que el precio varía también de acuerdo a la experiencia del copywriter y el sector donde trabaje.

Lo importante es que busques a un copywriter que ofrezca servicios de copywriting para web y que te guste su estilo.

Y algo crucial: debe ser una persona que te genere confianza, porque tendrás que contarle todo sobre tu negocio para que pueda hacer bien su trabajo.

Aquí tienes información del servicio de copywriting web con Karina Ausecha (una de las autoras de este artículo).

11- ¿Cuánto cuesta un servicio de diseño web?

En cuanto a costes, dependerá mucho del tipo de web. Lo importante es que te asesoren bien, para que contrates la web que encaja mejor con tu negocio y el punto en que esté tu proyecto.

Y debes considerar también tu disponibilidad de tiempo, ya que puedes contratar lo básico y encargarte tú de parte de la carga de contenidos a la web, o si delegas todo, el coste será mayor.

Ejemplos de precio de diseño web

  • Webs tipo plantilla: en este tipo de web precisamente tendrás que completar tú los contenidos y realizar esta adaptación que comentábamos de los textos para que «encajen» en la web. Las encuentras desde unos 300€.
  • Webs personalizadas mono-página: Se trata de una web sencilla, en que en la misma página de inicio tienes toda la información del negocio (presentación, quien eres, qué ofreces y método para contactar o contratar). Tendrían un coste desde unos 500-800€.
  • Web profesional – Tendría un coste desde unos 1.000-1.500 € en adelante. Depende de cuántos apartados se requieran, si se va a integrar e-mail marketing, si hace falta tienda online, plataforma de cursos, reserva de citas, entre otros, que incrementarían el precio de la web.

Puedes ver aquí la información del servicio de diseño web personalizado para emprendedoras con Taisa (una de las autoras de este artículo).

12- ¿Qué más necesitas para crear una web?

Para crear una web o contratar a un profesional, además de los textos también necesitas: contar con conocimientos básicos web, tener un objetivo claro, el branding, todos los contenidos, un hosting y decidir si vas a delegar o no y qué partes. Puedes descargar aquí una checklist con los imprescindibles para crear tu web

2 comentarios en «12 puntos clave para que los textos y el diseño de tu web hagan equipo»

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