Cómo subir precios sin perder clientes

¿Quién hubiera imaginado el día en el que calculé y presenté el presupuesto para el primer proyecto de trabajo desde casa que un día me estaría planteando subir mis tarifas?

Pero llega un momento en el que todo aquel que trabaja por cuenta propia se da cuenta de que el coste de la vida ha subido, pero sus precios se mantienen igual desde los comienzos.

Las razones para subir precios freelance se pueden encontrar varias:

  • Aumento en la factura de luz o gas
  • Actualización de materiales, dispositivos o recursos
  • Necesidad de formación para adaptarse a los cambios en en mercado,
  • Ofrecer proyectos de mayor calidad, con la consiguiente inversión de tiempo.

Y también puede ser para corregir uno de los errores que un freelance comete durante los primeros meses de su actividad por cuenta propia son de lo más variados: calcular tarifas muy bajas pensando que así tendrá más clientes. Un error que me apunto y que hizo que afinara los presupuestos a medida que nuevos clientes llegaban.

De hecho, es lo que suele ocurrir después de un tiempo, cuando el freelance descubre que ya es un profesional con nombre y clientes que respaldan su trabajo. Ese es el momento de planificar aumentar las tarifas para ajustarlas a la realidad de su trabajo. Pero ello conlleva miedo ante una reacción negativa de los clientes fidelizados: ¿Cómo no perder clientes al subir precios?

Cómo saber si ha llegado el momento de subir precios

En mi caso, por ejemplo, la decisión de la actualización de tarifas fue un cúmulo de varias circunstancias. Sobre todo tres fueron las razones que me llevaron a ello:

  • No había vuelto a revisar tarifas casi desde el inicio de la actividad. Sin embargo, los gastos sí que se habían incrementado. Así que ya era hora.
  • El número de clientes y empresas no paraba de crecer, pero ya tenía clientes fidelizados.
  • Tenía que empezar a seleccionar proyectos y sabía que no podría llevar todo el trabajo durante mucho tiempo. Nuevos proyectos comenzaban a gestarse y para ellos necesitaría invertir más tiempo y esfuerzo.

Una revisión de tarifas por servicios se hacía necesaria para resolver estas cuestiones y para seguir trabajando con calidad. Pero mi objetivo también era aspirar a participar proyectos interesantes y motivadores, desde el punto económico pero no solo. Trabajar con empresas más grandes o de proyección internacional tampoco era una oportunidad como para desaprovecharla.

¿Cómo subir precios sin perder clientes?

Realicé un nuevo cálculo de tarifas en los que tuve en cuenta la realidad de mi trabajo desde casa en ese momento.

A partir de ahí, cada vez que tenía que realizar un presupuesto a clientes nuevos, utilizaba las nuevas tarifas.

Pero, ¿Cómo subir precios sin perder clientes que ya están fidelizados?

Después de mucho pensarlo y de retrasar el tema de la actualización por miedo a perder clientes, afronté la realidad y me marqué un plazo máximo para;

  • notificar un aumento de las tarifas por servicios profesionales
  • implementar la actualización de las tarifas al comenzar el nuevo año

Mi objetivo era que todas las empresas estuvieran informadas con tiempo suficiente para que pudieran tomar una decisión; así que la incluí entre las tareas antes de terminar el año para las tarifas fueran iguales.

Así que envié un email a cada empresa en el que incluía estos pasos:

Como subir precios sin perder clientes: modificaciones en los servicios

Un cambio en la tarifa suele implicar dudas y preguntas, sobre todo, porque puede conllevar cambios en los servicios del freelance. Por lo tanto, en la comunicación de la actualización de la tarifa freelance incluía las todas las modificaciones relacionadas con el cambio de precio. También las cosas que no cambiaban.

Más que como un cambio de tarifa, lo presenté como una mejora en la calidad del servicio, que justificaba el aumento en el precio.

Aprovechar para recordar todos los servicios

Indicar nuevas tarifas y cambios en los servicios era un pequeño trabajo de personalización. Cada empresa es única y con cada una se establece una dinámica distinta.

Pero la comunicación para informar de las modificaciones también se presentan como la ocasión perfecta para recordar el resto de servicios que ofrecía como freelance y para actualizar el perfil profesional de cara a todos los clientes. De hecho, obtuve algunos proyectos nuevos gracias a ello.

Cómo subir precios sin perder clientes: Avisar con tiempo

No me parecía justo un avisto de última hora, ya que me parecía una forma de «obligar» a las empresas a seguir contando con mis servicios. Así que, comencé a enviar los avisos dos meses antes del plazo que me había marcado para la renovación y aplicación de tarifas nuevas, así las empresas tenían tiempo para valorar la nueva oferta o para proponer modificaciones.

(Personalmente, este margen de tiempo también me daba una ventaja a la hora de desarrollar nuevas estrategias en el caso de que hubiera una fuga de clientes…)

Libertad para que decidan si seguir o buscar a alguien

En la comunicación no olvidaba incluir el plazo de tiempo hasta la aplicación de las tarifas, el nuevo año, invitando a valorarlas y a responder con sus impresiones antes de que este plazo terminara.

Incluía referencia al hecho de que hasta la finalización del año se mantenían las condiciones, salvo que decidieran que no fuera así, e indicaba que esperaba una respuesta antes de terminar el plazo, indicando que de no obtener respuesta daría por entendido que no estaban interesados.

(Para evitar problemas con los proyectos y los pagos a partir de ese momento)

Mi error en la actualización de tarifas como freelance

La respuesta a la actualización de tarifas freelance fue positiva, de hecho, mucho mejor de lo que había previsto y, aunque algunas empresas tuvieron que valorarlo y se demoraron algunas semanas, antes de que el año terminara ya tenía asegurada la conformidad con las nuevas tarifas y condiciones por buena parte de los clientes habituales.

Y ello me llevó a preguntarme: ¿Había tardado demasiado en actualizar precios? Seguramente sí.

Cómo subir precios y no perder clientes cada año

Así que ahora reviso las tarifas anualmente y no postergo el momento de comunicar actualizaciones.

¿Un consejo para quienes empiezan a trabajar como freelance?

No retrasar el momento de la actualización de tarifas freelance. Tan pronto como se considere necesario o adecuado, hay que llevar a cabo un ajuste de precios y comunicar los cambios.

Es habitual pensar que precios más elevados reducen el número de clientes,  pero también hay que tener en cuenta que incluir un presupuesto adecuado según el tipo de proyectos da una imagen de profesional que conoce el sector, que sabe que su profesionalidad y su tiempo tienen valor y que, además, sabe cómo dar un precio a esa experiencia proponiendo una tarifa freelance que refleje ese saber hacer.

Si además detrás del profesional hay una cartera de clientes que respaldan la profesionalidad,  no hay por qué tener miedo a subir precios sin perder clientes cuando se considere necesaria.

4 comentarios

  1. ¡Excelente!, yo tengo ese problema, los clientes que justamente tengo en este momento son los que «más lloran», sin embargo, ellos han subido sus precios a sus clientes.

    Pero mi temor es que se terminen yendo si les subo algo. Supongo que la zona donde me muevo tiene mucho que ver.

    Si bien es turística para gente con pasar económico cómodo, los comercios o autónomos en éstos clientes son de ofrecer sus productos a más bajo precio y mira por donde, que les cuesta levantar, por lo que no creo que tengan un gran margen de ganancias. No sé, no me atrevo a subirles, aunque a mi me han subido las herramientas de trabajo online con las que me manejo. Pero lo cierto es que me encontré en situaciones de no dar abasto y no llegar a un sueldo medio con trabajos hasta madrugada o fines de semana incluido. Indudablemente tengo que perder el miedo y también, cambiar el tipo de cliente. Gracias por tus aportes son de gran ayuda.

    • ¡Hola Perla!

      Los últimos años han sido complicada para las pequeñas empresas y también para los freelancers. Yo trabajo con empresas italianas, algunas de ellas bastante conocidas, y se nota que no es un buen momento porque las traducciones que gestiono tienen poco que ver con producción y ventas.

      Si te soy sincera, hace unos meses mi situación se volvió insostenible y hablé seriamente con mis clientes. Les dije: «O subo los precios o dejo de trabajar. No me quedan más opciones».

      Ninguno de ellos se fue. Pero:
      * Un par de ellos me recortaron los proyectos que gestionaba. De 8 pasé a 5. Más o menos mismo dinero, pero menos tiempo de trabajo.
      * Otros reconocieron que el número de proyectos que me envíaban había descendido desde 2020. Aceptaban el ajuste, siempre y cuando hubiera proyectos. Y lo cierto es que, no hay, ni e lejos los mismos proyectos que antes.

      En resumen, menos ingresos pero también menos tiempo de trabajo.

      Por otro lado, he invertido parte de ese tiempo en captar nuevos clientes. De las tres propuestas que he recibido, dos maduraron los suficiente como para convertirse en nuevos proyectos reales. Con un cliente ya he empezado a trabajar, pero del segundo aun estoy a la espera de recibir la documentación para las traducciones, y aun tengo miedo de que sigan buscando precios más bajos.

      Y todo esto mientras pienso que los clientes que ya tengo, los tengo desde hace años y tengo la suficiente confianza como para soltarles frases como la de más arriba y sepa que lo van a entender. Con los clientes nuevos nunca sabes qué ocurrira ni cuánto tiempo habrá trabajo, incluso esos que dicen lo de «proyecto estable a largo plazo»…

      Y sí, en resumen, que entiendo muy bien todo lo que pasa por tu cabeza en estos momentos y todos tus miedos, pero somos freelancers y seguro que también saldremos de esta con más experiencia 😉

      Un abrazo

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