De todo lo que he leído sobre teletrabajo en estos años, una de las cosas que más me impacto fue una confesión de un referente del marketing digital que reconoció que una de las consecuencias negativas de su cambio de empleo había sido engordar por teletrabajar. En concreto, afirmó que había ganado más de 10 kg. desde que su actividad laboral había cambiado.
Me sorprendió bastante porque yo, por aquel entonces, llevaba unos cinco años como freelance y no solo no había evitado engordar por teletrabajar, sino que consideraba que llevar un estilo de vida saludable era mucho más fácil.
Cómo evitar engordar por teletrabajar
Organización de menús más saludables
La posibilidad de cocinar y de comer en casa a diario recetas tradicionales y nuevas como el ají de gallina son sin duda una de las ventajas más interesantes del teletrabajo y, además, la mejor forma de evitar engordar por teletrabajar.
En mi caso, planifico menús equilibrados y cocino a diario – o casi a diario – para asegurar que mis menús incluyen todos los grupos de alimentos.
Práctica de deporte para no engordar por teletrabajar
La práctica deportiva regular es importante para teletrabajar, no solo para evitar ganar peso, también para mantener una buena salud mental. La flexibilidad que ofrece el teletrabajo permite buscar tiempo suficiente para hacer deporte a diario. No es excusa que haya clientes que contacten a cualquier hora o proyectos, pendientes. Gracias a los dispositivos móviles es posible estar siempre conectados, y no perder ninguna oportunidad, además, tampoco pasa nada por desconectar un rato.
Poder realizar compras planificadas
El tiempo y la planificación de la compra tiene un papel fundamental a la hora de engordar, por teletrabajar, o por cualquier otro motivo. Precisamente el trabajo en remoto permite evitar errores fatales como pueden ser:
- Comprar con prisa
- Ir a comprar con hambre
- Hacer la compra a horas punta en la que los supermercados y tiendas están llenos
Una buena compra debe evitar todas las acciones que antes se han enumerado, pero, además, al pasar más tiempo en casa, se pueden realizar compras que incluyan un mayor número de alimentos perecederos y saludables, como son frutas y verduras, que se pueden añadir al menú fácilmente.
Por supuesto, hay una regla básica para no engordar por teletrabajar y es: Reducir al máximo la comprar alimentos no saludables. Comprar una bolsa de patatas fritas o unas chocolatinas que se sabe que se comerán y que serán un recuerdo permanente en la memoria y una tentación continua es un sufrimiento innecesario y, además, suelen asociarse con recompensas que pueden crear hábitos poco saludables.
Mejor estado de ánimo
Con el teletrabajo soy más feliz. No es una frase hecha ni algo que afirme de forma mecánica. Es una realidad. El trabajo en remoto me permite realizar una actividad laboral que me gusta, y hacerlo de una forma más libre, lo que se traduce en una mejora absoluta de mi calidad de vida y, en definitiva, de mi salud mental.
¿Y todo ello que tiene que ver con engordar por teletrabajar? Fácil. Reduce la ansiedad, que es uno de los principales desencadenantes de los atracones de comida o la dependencia de alimentos con un alto valor calórico.
Planificación de menús con recetas saludables, comprar con calma y práctica de deporte son mis tres básicos para mantener un peso saludable a lo largo de más de una década. ¿Cuáles son los tuyos?