Esa ventaja del teletrabajo de la que tan poco se habla

A estas alturas, creo que son pocos los que no conocen alguna ventaja del teletrabajo o, más concretamente, los que han experimentado las ventajas y desventajas de trabajo en remoto. Entre las más conocidas se pueden incluir:

  • Mejora de la productividad
  • Reducción de las pérdidas de tiempo
  • Mayor facilidad para la conciliación
  • Reducción de las pérdidas de tiempo en desplazamiento

Sin embargo, existe una ventaja de trabajar en remoto de la que se habla muy poco, pero que, según mi experiencia es uno de los mejores beneficios del teletrabajo: tener un cuarto de baño para mí sola. Y no solo por lo más obvio, sino porque se trata de un aseo completo y a mi entera disposición (en exclusiva) durante varias horas al día, lo que no solo implica WC, sino también lavabo, ducha con su mampara de baño limpia, papel higiénico siempre en su sitio y toallas limpias.

Baño propio: la ventaja del teletrabajo infravalorada

ventaja del teletrabajo

Quien en alguna ocasión haya trabajado en una oficina, sabe bien qué significa tener que compartir aseo. Yo, que trabajaba en un centro de formación donde los alumnos entraban y salían constrantemente y que, además, daba clases en las sedes de grandes empresas recuerdo bien ese aspecto. Es más, por temas que no vienen al caso, reconozco que para ir a una importante empresa del sector energético, tenía fichada una cafetería cercana para evitar usar los baños de aquellas sus oficinas. ¡Qué tiempos aquellos!

Sea como fuere, las anécdotas de compartir baños de oficina terminaron el día que empecé a trabajar desde casa. Y, sinceramente, es la única ventaja del teletrabajo a la que no se le puede encontrar «pero». ¿Qué no te lo crees? Pues vamos a ver cuáles son las maravillas de tener un baño privado.

WC para mí sola

Durante las horas de trabajo (que es cuando esto sola en casa). Dispongo que un baño que uso solo yo, y que siempre encontrare en las condiciones adecuadas sin «sorpresas» que no se sabe quién ha dejado, sin papeleras a tope y con todo lo necesario (papel, toallas, jabón) a disposición.

Un baño con estilo

Reconozco que no recuerdo nombres de muchos alumnos, y mucho menos sus caras, pero escribiendo este post me han venido a la memoria, una tras otra, imágenes los aseos de las oficinas en las que he trabajado. Algunas elegantes y casi exclusivas, otras baños compartidos con un alto tránsito de usuarios… En fin, cosas del pasado.

En la actualidad dispongo de un baño moderno y de uso exclusivo en el que tengo la completa certeza de que no me cruzaré con ningún jefazo.

La limpieza es cosa mía

Que sí. Que yo soy mi propia jefa y también la que limpia los baños, pero eso no me parece una desventaja, sino todo lo contrario. Ya que sé con qué periodicidad se limpia, con qué productos y, además, elijo el aroma de los productos de limpieza y de los elementos del baño, como el jabón o el ambientador.

Nunca falta lo más importante

Pocas cosas son más molestas que ir a un baño compartido y descubrir que falta papel. Por supuesto, que no haya jabón o que no existan elementos para secarse (o que los que haya no cumplan con su cometido) tampoco es muy agradable. Aquí sí, la ventaja del teletrabajo es clara, ya que siempre hay jabón, papel o toallas limpias.

La hora de ducharse

A veces, no nos damos cuenta de las ventajas hasta que disfrutamos de ellas. ¿Un buen ejemplo? Que puedo disfrutar de una relajante ducha en cualquier momento. Aunque teletrabajo, también soy mamá de dos peques que, cuando están en casa, absorben todo mi tiempo y hacen suyos todos los espacios de casa.

Las duchas cuando están ellas son a contrarreloj. ¿Cuándo puedo disfrutar de una ducha más relajante? Durante mi tiempo de teletrabajo. Es cierto que no es una ventaja de la que pueda disfrutar a diario, pero siempre puedo sacar algún rato mientras espero la confirmación de un proyecto o cuando termino un trabajo antes de lo esperado.

La mayoría de beneficios de trabajar en remoto tienen sus trampas, y no se puede decir de ellos que sean todo bondades; sin embargo, la ventaja del teletrabajo que es disponer de tu propio baño no tiene ninguna pega. O, al menos, a mí no se me ocurre ninguna. ¿Y a vosotros?

Un comentario

Deja un comentario