Motivos para tener un horario de trabajo fijo en casa

No es la primera vez que hablo de mi horario de trabajo fijo en casa. De hecho, he dedicado un post a Cómo crear una rutina de trabajo efectiva como la mía, defendiendo en ella la idea de que es importante crear un horario personalizado, pero a medida de cada freelance que realiza su trabajo desde el hogar.

No, no es que sea la teoría memorizada o adquirida por costumbre, más bien que he aprendido que tener un horario de trabajo en casa me ofrece ciertas ventajas a nivel personal y profesional.

¿Qué cuáles son las ventajas que obtengo de tener un horario de trabajo fijo en casa?

  • Mejor comunicación con las empresas
  • Mayor aprovechamiento del tiempo
  • Aumento de la productividad
  • Reducción del tiempo de trabajo “extra”

Estos son mis motivos para tener un horario de trabajo fijo en casa

Comunicación directa con las empresas

Mi trabajo depende directamente de los envíos que me hacen diferentes empresas de Europa. Pero desde el momento en el que solicitan mi disponibilidad para realizar un proyecto, hasta que lo confirman, hay un importante intercambio de correos electrónicos en los que se establecen condiciones, requisitos, precios, fecha de entrega… Además, hay oportunidades que hay que cazar al vuelo, y no estar disponible puede suponer perder un importante proyecto.

Por supuesto, responder con rapidez a proyectos urgentes en varias ocasiones hace que algunas empresas, directamente, contacten conmigo, porque saben que pueden contar tu respuesta al momento, ya sea un sí, o un no, cuando no hay disponibilidad.

Por lo tanto, el primero motivo es tener un horario similar al de las empresas con las que trabajo. De esta forma, estas comunicaciones son mucho más fluidas y si el proyecto se aprueba, puedo comenzar cuanto antes.

Comunicación fluida con las empresas

No siempre las condiciones del proyecto quedan cerradas antes de empezar y no es la primera vez que, cuando ya tenía una parte importante de este avanzada llega un email con cambios que hacen que casi tenga que empezar de cero. (Sí, vale, esos imprevistos se compensan, pero no es muy agradable esa sensación de tiempo perdido).

Las modificaciones son algo que ocurre en cualquier momento, pero sientan peor cuando más trabajo se ha avanzado; sin embargo, evitar adelantar trabajo sin planificar en fines de semana o por las noches y trabajar a las mismas horas que las empresas; hace que el tiempo perdido sea de horario de trabajo, no de fines de semana o de sueño.

Así que, el segundo motivo sería que por, imprevistos varios, me resulta ventajoso tener el horario que tengo.

Separar hogar y trabajo

¡Qué difícil me resultaba al principio de mi andadura como freelance desde casa separar trabajo y casa! Al final, siempre acababa regalando muchas horas al trabajo a base de quitarlas de horas de estar en casa o, lo que es lo mismo, de quitarme horas de relajación, de desconexión, de descanso…

Ahora, con un horario más o menos cerrado, una vez que las tareas terminan, es el momento de “irme a casa”. Y sí, bueno, puede que algún día, me quede un rato más, pero igual que algunas veces me tenía que quedar en mi anterior trabajo.

Así que, un tercer motivo soy yo misma y mi falta de control para dejar de trabajar que he logrado mejorar poniendo horas a cada actividad que realizo en casa: un tiempo para trabajar en casa, un tiempo para vivir en casa.

Que mi entorno se tome en serio el trabajo

He comentado en varias ocasiones cómo influye el entorno en los trabajadores desde casa:  mi entorno es también uno de los motivos para tener un horario de trabajo fijo en casa.

Desde que tengo un horario de oficina y me “ven” trabajar a horas normales, algo de terreno he avanzado en eso de que se tomen en serio mi trabajo y el hecho de que me gano la vida con él. Bueno, también ha influido que el tiempo ha demostrado que puedo vivir de un trabajo que me gusta.

Trabajar desde casa puede ser difícil, pero mantener un horario similar al de una oficina hace más fácil realizar las tareas cada día y determinar cuál es el momento para dejar de trabajar