Tres años del blog sobre trabajar desde casa

blog sobre trabajar en casa

Hace unos días estuve hablando sobre profesiones digitales, freelancing, autónomos, conciliación y mucho más.

Puedes escuchar la entrevista aquí

Como parte de mi presentación, Paula Martín, que cada martes hace un interesantísimo análisis sobre profesionales digitales desde todas las perspectivas, hizo una pregunta que puede parecer rutinaria:

¿Cuánto tiempo hace que escribes el blog Sobrevivir a Trabajar en Casa?

Faltan pocos días para que se cumplan los tres años. – Respodí. Y entonces me di cuenta de que llevo más de mil días escribiendo sobre trabajo desde casa. ¡Tres años ya! Un 30 de octubre de 2016 escribí un primer post en Sobrevivir a Trabajar en Casa, y a ese siguieron otro, y otro… y entre post y post han pasado tres años.

¿Qué han significado tres años escribiendo sobre trabajar desde casa?

Tres años de un blog pueden parecer poco o mucho tiempo según con qué se comparen. Si lo mido pensando en el tiempo, pensaría que es poco, ya que se ha ido volando; sin embargo, si lo mido en aprendizaje y experiencias, es mucho.

Porque este blog me ha servido para:

Reflexionar sobre mi forma de trabajar

Una cosa es trabajar de forma más o menos organizada y tener unas rutinas, y otra muy distinta es tener que convertirlas en un artículo que sea interesante, pero sobre todo, que tenga utilidad para otros freelancers.

El blog sobre trabajo en casa me ha permitido reflexionar y analizar sobre cada uno de los temas sobre los que he escrito. Lo más importante es que estos análisis han servido para detectar aciertos y errores que, en definitiva han mejorado mi trabajo.

Aprender sobre el trabajo desde casa

La experiencia en primera persona es la base de Sobrevivir a Trabajar en Casa, y la mayoría de los contenidos los escribo yo, basándome en mi día a día.

Pero gracias al guest post, he podido descubrir cómo es el trabajo desde casa para otros profesionales, freelance o empleados remotos de empresas. Además, para escribir post me documento para completar esas partes en las que mis conocimientos son limitados.

Todo ello ha hecho que aprenda un poco más sobre el teletrabajo cada vez que publicó un post nuevo.

Saber cómo reclamar mis derechos

Reflexionar y aprender sobre el teletrabajo me han dado mucha información valiosa sobre la imagen del freelance, pero también sobre los recursos a disposición de los trabajadores por cuenta propia.

Ahora soy mucho más consciente del valor de mi perfil profesional y no tengo miedo a defender lo que es justo para mí y para mi negocio.

Conocer a muchos blogueros, a muchos blogs y a muchas personas

La comunidad es uno de los grandes valores de cualquier blog, es gracias a ella que el espacio crece y toma forma. A lo largo de estos años he ido conociendo no sólo a profesionales freelancers, sino también a otros blogueros que me han ayudado, también blogs que son fuente de inspiración o de información.

Mi situación actual no me permite mantener el contacto como antes, ni ser tan activa en las redes, ni leer tanto como me gustaría, pero sé bien que hay personas sin más que este blog no sería lo que es.

Perder el miedo a hablar claro por no perder clientes

En todos los ámbitos, no es muy recomendable hablar sobre según qué temas por miedo a las consecuencias. Como freelance, mi mayor miedo era cómo reaccionarían mis clientes a que hablará sobre aspectos incómodos del trabajo desde casa por cuenta propia.Es cierto que nunca he dado nombres, pero he contado anécdota y situaciones concretas en las que los protagonistas se han podido reconocer.

Curiosamente, ninguno me ha reclamado, es más, muchos reconocen que son seguidores del blog, lo que me resulta bastante gracioso y me anima a lanzar algún que otro zasca.

Y no sólo los ya fidelizados ven con buenos ojos mis post, sin que, gracias al blog he recibido varias propuestas de trabajo nuevas.

Organizar mejor mi tiempo para poder integrar el blog como parte de mis tareas

Escribir en un blog es para mí diversión, relax, desconexion… ¡Pero también es una actividad que requiere de mucho tiempo!

El tiempo es uno de los recursos más valiosos de un freelance y perderlo es un lujo que no deberíamos permitirnos.

Teniendo claro esto, me parece sorprendente cómo he conseguido que el blog sea una más de mis tareas semanales sin que ello perjudique el desarrollo de otras. En parte, porque como ya dije antes, el blog me ha servido para mejorar en la organización de mi tiempo.

Descubrir cuántos contenidos se pueden encontrar sobre un tema que apasiona

Tres años después de aquel primer post, hay casi doscientos artículos dedicados al trabajo desde casa y todo lo que supone, y otros cien entre borradores y programados.

¡Ni en sueños hubiera imaginado que se puede escribir tanto sobre un solo tema! Lo que más me llama la atención que de cada uno de estos posts hay mucho de experiencia personal: es increíble todo lo que le puede ocurrir a una persona que lleva siete años como freelancer.

Enfrentarme al miedo a hablar para otras personas

Nunca me ha dado miedo escribir, no me importa pensar en todas las personas que pueden o podrían leer algo que escribo, ni su opinión. Otra cosa es hablar, aunque sea solo ante un pequeño grupo. A pesar de haberme dedicado durante años a la formación para empresas, siempre me he sentido incómoda hablando para otros.

El blog me ha ofrecido muchas oportunidades para hablar sobre trabajo desde casa y profesiones digitales en programas de radio y podcast. Quizás la tranquilidad de saber que es un tema del que tengo mucho que decir, o la propia experiencia, hacen que cada vez me sienta más cómoda exponiendo mi visión sobre el freelancing.

Descubrir cuánto me gusta el trabajo desde casa

Doscientos post de unas mil palabras cada uno invitan pensar que tengo mucho que decir sobre el trabajo desde casa, pero es que es un tema sobre el que me encanta hablar y sobre el que siempre encuentro cosas nuevas sobre las que escribi.

No es sólo que me guste escribir sobre trabajar en casa o que sepa más o menos sobre ello, lo que realmente me gusta es la forma en la ue he conseguido hcer de mi hogar mi oficina.

No ha sido fácil porque cuando ya tenía un sistema perfecto, la maternidad ha supuesto un nuevo desafío. Pero a pesar de todas las dificultades, de la soledad, de las partes malas(de las que tanto he escrito y seguiré escribiendo), no cambiaría mi trabajo desde casa por otro. Y eso es algo que quizás nunca hubiera descubierto sin el blog.

Tres años son sólo el principio, lo mejor está por venir

Después de un periodo algo complicado en el que el blog ha pasado a un segundo plano para dedicarme a otras cosa, a punto de cumplir tres años, me encuentro con mucha inspiración, con mucha energía, con muchas ideas nuevas y, sobre todo, con muchas ganas de seguir escribiendo sobre todo lo que engloba trabajar desde casa.

Gracias a ti, que me has acompañado en este camino, este blog sobre trabajar en casa también es un poco tuyo, así qué:

  • ¿Hay algún tema sobre el que te gustaría que escribiera?
  • ¿Se te ocurren nuevas secciones o contenidos?
  • ¿Echas en falta algo en este blog?

Me encantaría saber vuestra opinión y conocer vuestras sugerencias.