5+1 cosas que deberías saber antes de trabajar desde casa


¿Así que tienes claro que quieres quieres ser freelance? Y seguro que antes de trabajar desde casa has tenido en cuenta algunas de las mejores cosas de tener la sede de la oficina en el propio domicilio:

  • que si la libertad de horarios
  • que si trabajar en pijama
  • que si estar en el salón, en la cocina o en tu cafetería preferida
  • que si librarse de los atascos y el transporte público
  • que si ser tu propio jefe y que nadie te reproche que trabajes por la mañana o por la noche
  • que si más tiempo para estar con la familia
  • y un largo ecétera.

Sí, estas son algunas de las ventajas del trabajo en casa, aunque algunas de ellas se podrían matizar mucho. Pero antes de abrir la oficina en casa deberías conocer el reverso oscuro del teletrabajo por cuenta propia y es que, hay cosas de las que se habla muy poco y que el freelance solo descubre cuando ya ha empezado a trabajar desde su hogar.

Porque, nada es blanco y negro y, en el trabajo desde casa también hay desventajas, incluso hay cosas conviene tener muy en cuenta antes de decidirse a seguir trabajando desde casa.

Antes de trabajar desde casa valora estas seis cosas

No aparecen el primer día de trabajo en casa, cuando todo es sensación de libertad, alegría y motivación, pero poco a poco, se descubre que algunas de las ventajas no son en realidad tanto y que hay cosas de trabajar desde casa que quizás no merezcan la pena el esfuerzo… Si se logra superar la tentación y se apuesta por seguir trabajando desde casa, se habrá conseguido salvar una de las barreras más importantes del trabajo por cuenta propia en casa, y el éxito estará más cerca.

Pero: ¡ojo! No es fácil afrontarlas y enfrentarse a ellas día tras día, y si no se encuentran razones para continuar cuando estas aparecen, o si no se tienen razones para equilibrar la balanza, el abandono del trabajo en casa puede ser una realidad próxima

Por ello, merece la pena conocerlas antes de empezar a trabajar desde casa, así que: ¡Aquí están!

La sensación de soledad

No es la primera vez que en este blog se habla de la sensación de soledad, relacionada con el café, pero el hecho de estar solo en el trabajo se produce solo en la pausa del café. Habrá días en los que no llega ni un triste email, ni un mensaje, ni una llamada de trabajo… Sí, todo un día para concentrarse en trabajar, o no, porque es bastante fácil caer en el error de empezar buscar vídeo tutoriales de lo que sea o de pulsar la tecla F5 compulsivamente.

Y pasar del ajetreo de una oficina llena de gente y de las charlas sobre cualquier tema, el trabajo en casa puede hacerse muy pesado. Hasta el punto de querer abandonarlo…

Trabajar sin jefes

¿Quién hubiera dicho que se echaría de menos tener un jefe controlando? ¡Pero si esa era precisamente una de las ventajas del teletrabajo!

Parece una broma, pero no lo es. Al trabajar desde casa, hay que tener muy claros los objetivos para el día y los pasos a seguir para realizar el trabajo, así como la motivación para llevarlos a cabo sin que nadie aliente, anime o recuerde que hay que avanzar. También hay que establecer motivos a medio plazo y otros a largo plazo. Y aunque nos guste decir que los jefes no hacen nada, aquí es cuando se valora su trabajo.

A trabajar de forma autónoma se aprende y es un hábito que hay que practicar a diario, pero si no se tiene o no se practica… Bueno, no es que aparezca la idea de dejar el trabajo en casa, sino que, simplemente, desaparecen paulatinamente las ganas de seguir trabajando y el abandono en solo cuestión de tiempo.

Trabajar sin horarios

La famosa libertad de horarios del freelancer es un arma de doble filo. Es muy cómodo poder tener la libertad de trabajar cuando se desea y de organizar horarios que admitan actividades inimaginables con un empleo tradicional.

La idea más habitual es creer que, al trabajar sin horarios el freelancer tiende a la postergación y la procrastinación de sus tareas porque la pereza de estar en casa vence. Y bueno, en algunos casos, es cierto.

Pero existe otro problema, y es precisamente el contrario. Cuando la oficina está en casa, cualquier momento parece bueno para responder unos emails, revisar un proyecto que está casi acabado, realizar un primer boceto de otro, y un sinfín de tareas varias. Si no se tiene cuidado, al final es fácil convertirse en un trabajador 7/24… ¡Pocas cosas queman tanto como no poder descansar nunca!

La falta de reconocimiento

Ante un trabajo bien hecho, un proyecto concluido con éxito, o una mejora de los resultados de la empresa, todos han hecho su parte, pero pocas veces se reconoce su aportación a quienes están en los niveles inferiores. Eso es cierto cuando el subordinado es una persona de carne y hueso, pero si se trata de alguien al que solo se conoce online, ni que decir tienen que las felicitaciones solo aparecen en un email, el que llega por Navidad.

Y puede ser realmente desmotivador saber que has realizado un proyecto poniendo en él todo tu esfuerzo, tu empeño y restando horas de sueño, para ofrecer un resultado excelente y que la única valoración sea un “Gracias” o un “Recibido”. Eso sí, en caso contrario, la bronca virtual o la referencia a tu parte de culpa la tienes asegurada.

Así que, con poco reconocimiento y alguna bronca, ya tienes el caldo de cultivo perfecto para plantearte un abandono inminente.

La falta de reconocimiento de tu entorno

Que los jefes, clientes, superiores, o como quieras llamarlos, no te animen ni reconozcan tu trabajo puede no parecerte importante y quizás hasta estés acostumbrado y no veas diferencias con tu anterior empleo; pero ¿qué tal llevarías descubrir que tu entorno cree que lo de ser freelance es una fase?

Prepárate, porque una vez que tu entorno sepa que trabajas en casa y sin importar cuanto ganas o lo feliz que te hace tu empleo, vas a tardar poco en descubrir qué es lo que piensan del teletrabajo. Ya hablé largo y tendido sobre el tema en Cinco frases para comprender cómo se ve el trabajo en casa desde fuera. Y lo que piensen las personas en las que más confías puede sembrar dudas o ser la gota que colme el vaso para plantearse si dejarlo o seguir trabajando desde casa.

Tener que perseguir el dinero por el que tanto has trabajado

Todo lo anterior puede no te influya tanto si tú sabes que te gusta tu empleo y que te puedes ganar la vida con ello. Pero, ¿y que pasa cuándo además tienes que estar peleando para que te paguen por tu trabajo?

No hay más motivador que trabajar en algo que apasione y ser pagado por ello, y nada más desmotivador que trabajar y que no te paguen. Mirar las cuentas un día, y otro, y otro sin que el dinero aparezca; tener que escribir para reclamar, recibir un sí y que luego sea un no… Es la situación más frustrante a la que enfrentarse trabajando en casa y la mejor forma de que aparezca la idea de abandonar y de no seguir trabajando desde casa.

Después de conocer estas realidades sobre el trabajo en casa, ahora tienes más información sobre trabajar desde casa y todo lo que implica, así que valóralo todo antes de dar este importante paso…

Si aun estás decidido, debes saber que estás a punto de adentrarte en un mundo que te reportará muchas satisfacciones, si no fuera así, el teletrabajo no sería la realidad creciente que es.

Personalmente, llevo en esto mucho, así que algo bueno habré obtenido porque si conozco estas situaciones es porque las he vivido en primera persona, y algunas de ellas ni pasaban por mi cabeza antes de empezar a trabajar desde casa.