Asaltar la nevera trabajando en casa: ¿Se puede evitar?


Cuando una tiene la oficina en el propio domicilio, no todos los problemas están relacionados con el trabajo. Cada vez hay más, y mejor, información sobre esta alternativa profesional que es tener la oficina en casa, aunque sigue habiendo aspectos poco conocidos, y es que no todo es trabajo estando en casa.

Uno de los aspectos más interesantes, pero quizás más desconocido es el tema de la alimentación. Y sobre él podría contar muchas cosas – y lo haré -. Pero hoy comienzo con un tema tan básico como típico: asaltar la nevera trabajando en casa.

Cuando trabajaba fuera de casa…

Mentiría si dijera que cuando trabajaba fuera era ajena a ello, de hecho recuerdo con cariño los días de cafe con bollo casero que mi jefa llevaba, o las calurosas tardes de té frío y galletitas saladas , e incluso las chocolatinas de la tienda de la esquina; por no hablar de esos clientes que, de vez en cuando, se presentaban con alguna caja de bombones…

Pero claro, hay cosas que antes ocurrían y ahora no:

  1. Me tenía que desplazar de casa al trabajo, y siempre he sido de ir caminando o en bici -, así que esa era una buena forma de compensar los excesos;
  2. El tesoro gastronómico estaba en secretaría, una zona siempre llena de gente;
  3. El momento de reponer fuerzas, o de darse un capricho, era siempre un momento compartido.

Todo eso se terminó tan pronto como comencé a trabajar desde casa. Con la oficina a menos de diez pasos, momentos del café en soledad y, por supuesto, con vía libre a la nevera. Pues sí, la tentación de asaltar la nevera trabajando en casa es grande cuando uno está en casa, con la nevera a solo unos pasos de distancia, y conoce a la perfección qué alimentos riquísimos, hipercalóricos y supergrasos hay en ella.

Es una pequeña ventaja de trabajar fuera de casa, que muchas de las tentaciones quedan dentro del domicilio una vez que se cierra la puerta… Bueno, eso, y que fuera de casa hay que pagar, pero en el hogar ya se ha hecho el desembolso, así que duele menos, al menos, a mí.

Asaltar la nevera trabajando en casa: ¡Qué difícil resistirse!

Para mí, vencer las ganas de asaltar la nevera es fácil… Vale, en realidad, no. Hay aspectos que hacen que vencer las ganas de picar entre horas al trabajar en casa se me haga muy cuesta arriba algunos días:

  1. Que estando en casa y, como soy la encargada de las compras, sé perfectamente qué hay en la nevera y qué hay en los armarios, así que mi cabeza tiene claro, clarísimo, dónde están estos productos que tan poco sanos son, pero que tan ricos están…
  2. Que no tengo compañeros de trabajo a los que echar la culpa, pero tengo al “enemigo” en casa. Mi pareja los consume de vez en cuando y él sí que trabaja fuera, así que cuando se va, los snack y yo nos quedamos solos. (Aquí he de decir, que no siempre nuestras preferencias en snacks y dulces son las mismas, así que unas tentaciones son más fáciles de superar que otras).
  3. Que no hay testigos, así que tampoco remordimientos por eso de que otros ven.
  4. Que al estar en casa no hay máquina expendedora o similares, así que, son productos que, además de estar cerquita, ya están pagados, así que el sacrificio económico ya está hecho.
vencer las ganas de picar entre horas

No es que pase el tiempo pensando en ese pastel de chocolate relleno de nata y con cobertura de chocolate que está en la nevera, o en la bolsa de patatas fritas que está a medias en el armario. Tampoco es eso. Pero, en ocasiones:

  • Un presupuesto que espero tarda más de lo previsto en aprobarse
  • La información para un proyecto nuevo se retrasa un poco
  • Un bloqueo en medio de un proyecto
  • La red va lenta y la infografía que necesito se descarga a velocidad de caracol
  • Ese momento en el que he enviado el proyecto, pero que el cliente tarda el confirmar y empiezo a pensar que ha encontrado errores…

Y ahí sí, ese tiempo de inesperada pausa hace que la llamada de la tentación se haga más evidente. ¿Qué hago para evitar asaltar la nevera? Una tiene sus trucos…

Reduciendo el peligro de asaltar la nevera trabajando en casa

Siempre tengo algunas cosas que hacen más llevaderos esos momentos en los que necesito comer algo o sea, un alimento para competir con esa tentación…

Por ejemplo, el chocolate negro es un must have de mi nevera. Eso sí, tiene que tener un buen porcentaje de cacao, mínimo 70%, porque de esta forma me resulta fácil controlar las ganas de acabarme la tableta, una o dos onzas me resultan suficientes. (Con el chocolate con leche controlar es más difícil, a pesar de que me gusta menos).

Y si lo que me pide el cuerpo es comer sin control, el yogur natural es un aliado infalible. Si necesito “masticar”  añado unos bastones de salvado de trigo, ¡y listo!

¿Que lo que necesito es un poco de dulce? Pues las mermeladas tipo Diet me sirven en esta ocasión. Mi ideal es acompañarlas con pan integral, y a veces lo consigo, pero reconozco que en ocasiones me apetece más ir a cucharada limpia… En este caso, por lo menos, pienso que al ser dietéticas, al menos no estoy tomando azúcares de forma desproporcionada.

Reconozco que lo mío son las tentaciones dulces, pero en caso de que me dé por algo salado, los pepinillos encurtidos me resuelven el problema, al ser crujientes y saladitos, no hace que coma muchos para que las ganas de seguir picando desaparezcan.

En alguna ocasión puntual, recurro a los frutos secos: cacahuetes, almendras o arándanos desecados son los que más me gustan, pero los compro poco porque la mayoría de los que se venden listos para consumir están procesados y pocos son los que se libran de incluir grasas entre sus ingredientes.  Lo que sí tengo en casa porque me gusta para las ensaladas, y en alguna ocasión me ha ayudado, son las mezclas de frutos secos. Un puñadito variado y a volver a la tarea.

Con estos alimentos, vencer las ganas de picar entre horas mientras trabajo en casa no me cuesta mucho, aunque no siempre soy yo la que gana la batalla y hay días en los que la tentación vence. ¿Qué se le va a hacer?

5 comentarios en “Asaltar la nevera trabajando en casa: ¿Se puede evitar?

  1. Hola María

    Hace unos días, me llegó un vídeo con unas sugerencias de buenos desayunos para freelances. Una de las recetas consistía en cómo hacer una granola. Lo que comúnmente se conoce como barrita de cereales.

    Ya sé que es más cómo comprarlas. Pero si las haces tú, puedes darles tu puntito especial.

    Un abrazo

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  2. jaja tal cual!! y veo que como yo, no nombraste ninguna fruta!! que seguro tenés en tu casa pero las pobres pasan desapercibidas en esos momentos de ansiedad. Lo más sano que comemos es el yogur con cereales o los frutos secos. Yo “hago dieta” los días que trabajo afuera 😉

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    • Jeje. Las pobres frutas, ahí todas tristes en el frutero. Yo compenso los fines de semana paseando por el mar hasta donde me alcanzan las fuerzas. Bueno, y ahora con la peque me autoengaño diciendo que todo lo que como lo pierdo con la lactancia (Aunque a la báscula no la engaño 😛 )

      Saludos

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