Los emails molestos no son un problema mientras trabajo


Trabajando online desde casa y como freelance, uno de los básicos para tener siempre proyectos y estar a la última en que se cuece por mundo, es la suscripción a páginas y plataformas de lo más variadas.

Claro que, en muchas ocasiones, estas suscripciones son un auténtico rollo, ya que más que información de utilidad, lo que envían es publicidad… Lo bueno es que con el nuevo RGPD,  recibir emails molestos se puede controlar un poco más; lo malo es que el propio RGPD, y las modificaciones realizadas, se ha convertido en una nueva molestia por la gran cantidad de emails informativos y recordatorios. (Que, por cierto, yo también he tenido que adaptarme y he redactado una nota informativa sobre Protección de Datos, Privacidad y Condiciones de Uso).  Pero volviendo a los emails masivos que tan molestos pueden ser en general, para algunos profesionales freelance pueden convertirse en la causa de interrupciones y desconcentación, lo que influye negativamente con el trabajo.

Dirección de correo email, uno de mis imprescindibles para trabajar desde casa

emails molestos mientras trabajo

Para mí, que contacto con todos mis clientes principalemente a través de emails, recibir un correo electrónico nuevo y leer inmediatamente para determinar su nivel de urgencia es tarea prioritaria. Un nuevo email en la bandeja de entrada puede significar un nuevo proyecto, y nuevos ingresos a fin de mes.

Además, de vez en cuando recibo proyectos de carácter urgente, así que tengo activados los avisos en el Smartphone; es decir, incluso trabajando offline, me entero al momento de cuándo llega un email nuevo. Sin embargo, dejar el proyecto en el que estoy concentrada para atender un correo entrante y que resulte ser un molesto email de publicidad no resulta precisamente agradable…

Que está muy bien que desde Europa les hayan obligado que a todos les haya dado por preocuparse por nuestros datos personales al mismo tiempo. Que ya sabemos que son muy majos, y que el hecho de que desde Europa lleven más dos años avisando, pero que las empresas lo hayan dejado para el último minuto ha sido casualidad o despiste…

Pero siendo sinceros, si ya de por sí el emailing excesivo puede hacer perder mucho tiempo, las modificaciones para adaptarse a la RGPD han hecho que el problema sea aun mayor.

Los emails molestos no son un problema mientras trabajo

Así que, para evitar que un email con publicidad me desconcentre y para evitar también que, en un arranque que ira, me dé de baja de todo boletín o newsletter viviente, estos son mis básicos con los que los emails molestos no son un problema mientras trabajo.

Una cuenta de correo personal

El primer paso es separar lo personal de lo profesional que, hablado de correos electrónicos quiere decir que es mejor relegar todo no que no es estrictamente profesional a una cuenta personal.

¡Pues vaya una solución más obvia! Estarás pensando, pero te invito a leer gestionar el correo trabajando como freelance desde casa para que veas que sé de qué hablo y que no siempre es tan “obvio”, y que no es tan fácil tener una cuenta para cada cosa.

Acceso muy restringido a la bandeja de entrada

Los emails molestos no son un problema mientras trabajo

Con una cuenta personal, tengo una aliada para recibir todas esas suscripciones a páginas que no tienen nada que ver con el trabajo, pero habrá cosas que sí tienen que ver directamente con el trabajo freelance, con empresas clientes o con plataformas de búsqueda de trabajo freelance, pero que también envían publicidad o boletines. ¡Más molestias!

Pero a la bandeja de entrada solo llegan los correos que yo quiero que entren:  los que yo tengo indicados como contactos , el resto va a la bandeja de correo no deseado.

Revisión de publicidad para ver si hay algo interesante

Restringir el acceso a la bandeja de entrada, que parece un paso muy efectivo y fácil de aplicar, no está exento de sus desventajas. En más de una ocasión me he encontrado emails de trabajo en la bandeja de SPAM, así que un par de ocasiones durante mi jornada de trabajo reviso la bandeja de correo no deseado. Por un lado, controlo qué ha llegado; por otro, me aseguro de que no hay ningún correo que haya terminado ahí de forma accidental.

Cada revisión implica una “limpieza” de emails, para dejar solo aquellos que considero realmente interesantes y que vaya a leer cuando tenga tiempo.

Revisión de publicidad y SPAM

Que un email termine en una ocasión eliminado sin abrir no quiere decir que todos los emails de esa empresa vayan a tener el mismo destino.

emails molestos

No, porque de vez en cuándo hago una revisión exhaustiva de todos los emails que  llegan y de su origen, analizando también si los abro, si tienen información interesante, de dónde vienen… El motivo es simple: cancelar la suscripción de todo aquello que ya no me interesa.

En este sentido, lo de la RGPD me ha venido estupendamente, ya que he cancelado un montón de suscripciones que ni recordaba haber hecho o de las que hace años que no recibía ningún tipo de email… hasta ahora, que necesitan mi permiso para seguir haciendo lo que les da la gana con gestionando mis datos.

Periodicidad de envíos y no dar permiso de compartir información a terceros

Como extra, en el momento de realizar la suscripción siempre busco las opciones de periodicidad de envío (en ocasiones hay, en otras no) para elegir una frecuencia de envíos de newsletters o emails de tipo semanal o mensual. No solo me ayuda a que elos emails molestos no sean un problema, sino que así hay más posibilidades de que abra y lea algún email de los que llegan.

Por otro lado, la RGPD obliga a proporcionar más infor4mación sobre la finalidad de uso de los datos personales proporcionados, así que me aseguro de que los datos no terminen en manos de terceras empresas marcando o dejando en blanco, según en caso, la casilla de consentimiento de cesión de datos. Es una práctica que adquirí hace años: ¡No sabéis en cuántas ocasiones me he encontrado con aceptaciones tácitas de cesión de datos a terceros que solo se evitan marcando una casilla que aparece escondida entre la letra pequeña!

Considero que la única forma de evitar publicidad molesta, invasiva o SPAM es no tener correo electrónico, así que, como evitar que lleguen correos no deseados o que, simplemente, interrumpen de las tareas del trabajo en casa es imposible, con estos pasos los emails molestos no son un problema mientras trabajo o, al menos, no son una molestia seria.

2 comentarios en “Los emails molestos no son un problema mientras trabajo

    • ¡Hola!

      Al final, para trabajar, lo mejor es tener uno profesional para así no perder mucho tiempo mirando, después de todo, a los personales, llegan menos cosas “urgentes” pero más que nos pueden hacer perder mucho tiempo porque se refieren a nuestros hobbies, a comunicaciones personales y otros.

      Saludos

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