La verdad sobre las plataformas de trabajo freelance

No es un secreto que las plataformas de trabajo freelance no están entre mis recursos preferidos a la hora de buscar proyectos nuevos en los que trabajar. De hecho, ya hace tiempo que mis dos fórmulas básicas para encontrar trabajos desde casa son dos:

  • Las campañas de captación de clientes; o sea, “picar puerta”, virtual, eso sí.
  • El boca a boca; es decir, que los clientes hablen de mí a sus contactos.

A pesar de que no hace mucho comenté que mi opinión sobre las plataformas para freelances había cambiado gracias a una nueva plataforma que se destaca de la competencia por su intención de respetar a los trabajadores por cuenta propia, lo cierto es que sigo teniendo mis reticencias a la hora de volver a utilizarlas.

Pero: ¿Por qué no me gustan las plataformas de trabajo freelance en general? No es un capricho ni una pataleta, las conozco muy bien, y tengo motivos más que suficientes para desconfiar de ellas.

Cómo descubrí las plataformas de trabajo freelance

La verdad es que entré en el universo de los freelance con el pie derecho, con un cliente que se convirtió en estable, y otro esporádico. Pero llegó un momento en el que me planteé ir más allá y a crecer. Ahí fue cómo empecé a buscar cómo encontrar trabajos desde casa.

Quizás esa fuera mi equivocación. Un error de planteamiento: buscar proyectos en lugar de buscar clientes. Pero bueno, así fue.

¿Y dónde busqué? Por supuesto, en el más popular de los motores de búsqueda, en el que escribí Cómo buscar proyectos de trabajo desde casa, o algo parecido. En las primeras posiciones aparecían algunas de las  plataformas para freelancers más populares, intercaladas con post de referentes cuyos títulos invitaban a pensar que eran un lugar seguro para conocer las mejores plataformas de trabajo freelance.

Me registré en todas aquellas de las que leí buenas recomendaciones, y en las que tenían un interfaz que invitaba a pensar que detrás de ellas había empresas serías. A partir de ahí comencé a descubrir la verdad sobre estos espacios y puedo decir que me ha ocurrido de todo, o casi…

Cosas que pasan después de registrarse en una plataforma de proyectos freelance

plataformas de trabajo freelance

¡Qué exagerada! Seguro que pensará cualquiera que me lea, pero preparando este post yo he sido la primera sorprendida, porque tengo tantas (malas) experiencias con las plataformas para encontrar proyectos que incluso he podido dividirlas en grupos:

El valor del dinero

No trabajo por el amor al arte. Quiero decir, mi trabajo me encanta, pero también me gusta comer todos lo días y vivir en una casa, así que pretendo que mi tiempo de trabajo sea remunerado. Y lo sea de forma justa.

  • Precios realmente bajos

Lo primero que descubrí en estas plataformas es que el precio por proyecto es realmente bajo, muy alejado de los precios medios del mercado. Hay ocasiones en las que ya no es solo que no merezca dedicarle tiempo, es que el simple hecho de tener el PC encendido sería suficiente para que no saliera a cuenta.

Hay veces en las que me he preguntado dónde están los maravillosos proyectos de los que hablaba quien recomendó la plataforma como la mejor o como su favorita.

  • Pagos mínimos elevados

El asunto de los pagos en estas páginas es un tema complejo, cada una tiene una forma de gestionarlo, desde aquellas que tienen un medio de pago propio, hasta las que utilizan Paypal u ofrecen la posibilidad de hacer los pagos mediante transferencia.

Claro que, cuanto más “serio” es el sistema de pago, más habitual es que tengan un importe mínimo para hacer los pagos. ¡Y no es un importe bajo precisamente! Sinceramente, hay varias plataformas que se quedaron con la recompensa a mi esfuerzo, porque me cansé de seguir trabajando sin tener claro si algún día vería realmente el dinero.

  • Dinero por recomendar a otros freelance

Pagos bajos e importe mínimo alto para cobrar no son un panorama ideal, precisamente. Pero muchas plataformas de trabajo freelance ofrece una alternativa para ganar dinero: recomendar la plataforma a otros freelancers. Las recompensas pueden ser muy jugosas, ¡incluso más que los proyectos!

Por supuesto, es una forma de tener una amplía cartera de freelance, pero también servir para captar datos de trabajadores en activo y, en muchos casos, la imagen de la plataforma mejora con una reseña positiva, pero no lo hace tanto la del profesional que la recomienda. Este es uno de los motivos por los que tengo claro que, en mi blog, nunca recomendaré algo que yo no haya probado, y que me guste.

La ley de la jungla

  • Tú te apañas”

¿Qué les pasa si soy un freelance y quiero trabajar de forma legal? Pues eso mismo: tú te apañas. Si los ingresos son pocos, una vez descontados los gastos para administraciones, puede que la cuenta salga a perder.

Además, lo suyo sería emitir factura o algo similar. Pero: ¿A quién? En muchas plataformas nunca dan ningún tipo de información fiscal, ni datos de empresa, ni nada similar, solo indican que es responsabilidad del freelance cumplir con sus obligaciones. Y lo sé porque he escrito a muchos soportes en busca de información o datos. Como no me gusta trabajar sin factura, de nuevo, tiempo tirado trabajando para plataformas.

Proyectos que no son lo que se espera

En general, no me gusta registrarme en páginas de las que no tenga buenas referencias o de las que haya encontrado opiniones favorables. En lo referente a plataformas de trabajo freelance, el hecho de encontrar post en los que personas que parecía que sabían del tema hablaran bien, me sirvió como orientación.

  • ¿Dónde están los proyectos?

Mucho leí sobre la gran cantidad de proyectos disponibles y, en algunas plataformas, desde fuera parecía que había mucho movimiento… ¡La realidad era bien distinta! Los proyectos parecían haber desaparecido una vez dentro y, entrando con cierta regularidad para buscar, al final descubrí que era frecuente que las mismas ofertas se repitieran a lo largo del tiempo, aunque nunca respondían ni elegían un candidato…

  • En busca del trabajador todoterreno

Plataformas para profesionales, recomendadas por profesionales y de las que llegué a leer que ofrecían proyectos serios… ¡Proyectos que yo nunca llegué a ver!

Lo que sí vi mucho era a clientes que buscaban a trabajador completísimo que pretendía que desarrollara todas las fases de sus proyectos, aunque las competencias fueran dispares. Por supuesto, siempre por el precio más bajo y en tiempo récord.

Devaluación del perfil de los freelancers

Lo siento, pero estoy convencida de que uno de los culpables de la mala imagen de los freelance como personas que sobreviven haciendo trabajos la tienen estas páginas para encontrar proyectos.

  • Clientes que creen que el freelance está desesperado por trabajar

Por un lado, el perfil más común de empresas que utilizan estas plataformas es el de clientes convencidos de que los freelancers realmente estamos desesperados por trabajar y que aceptaremos cualquier condición.

En una ocasión contacté con una empresa, para un proyecto que se presentaba como interesante. La retribución era adecuada y las condiciones expuestas en la oferta eran atractivas. Cuando escribí al cliente y este me respondió, vi que eso solo era un escaparate. Los requisitos eran muchísimos, el plazo de entrega imposible y la retribución real bastante más baja. De todas formas lo intenté y, tras una hora de trabajo, comprendí que, con esas condiciones, una jornada de trabajo ganaría 10€. Así que dije al cliente que no me interesaba, pues bien, todavía me insistió enviándome otro proyecto y soltando una de esas frases que todo freelance ha escuchado en alguna ocasión:

El freelance que lo hacía antes desarrollaba todo el proyecto en muy poco tiempo.

Ni siquiera le respondí.

  • Favorecer la situación de competencia entre freelance

Algunas funcionan de forma confidencial, el freelance escribe por mensaje privado y el cliente elige; otras utilizan un sistema más abierto, y se puede ver la oferta que los otros han hecho.

En un sistema abierto el cliente es el que tiene todas las de ganar, porque los precios bajan tanto que hasta daría risa si no fuera porque eso daña a todos los profesionales y pone en riesgo la posibilidad de vivir de un trabajo por cuenta propia.

Captación de datos personales de trabajadores

Al registrarse en una plataforma estamos dando mucha información, y no solo un nombre y unos datos de contacto, en ocasiones solicitan muchas más con la excusa de “somos una plataforma seria y necesitamos verificar” o “completa el perfil para tener más clientes y acceder a mejores proyectos”.

  • Poca protección de la información

Cómo gestionan la información personal, o cómo lo hacían algunos años atrás, me ha dado algún dolor de cabeza: perfiles públicos por defecto o cesión de datos a otras plataformas no eran prácticas raras hace solo tres o cuatro años.

Tengo la costumbre de hacer búsquedas periódicas en Google sobre mi nombre y mis datos, y me he encontrado con cosas que no me han gustado nada de nada, y que me ha costado eliminar, como por ejemplo, mi email personal o mi teléfono visibles, e incluso fotos de perfil.

Ahora desde las administraciones se están poniendo más serios al respecto, y muy pronto comenzará a aplicarse un nuevo reglamento que tiene por objeto que los usuarios tengan más información sobre el destino de sus datos, pero aun me encuentro de vez en cuando con mis datos por ahí circulando…

  • Cesión de datos

La cesión de datos de unas empresas a otras no es rara, y las plataformas de proyectos para freelance no se libra. Aquí no solo cuentan con un nombre y formas de contactos, también saben que somos trabajadores en activo

Aún sigo recibiendo llamadas y correos cuyo origen (cuando lo localizo) está en una de estas plataformas. Cada vez que logro un nombre, escribo para solicitar la cancelación de todos los datos, pero es una tarea que, en realidad, me ha llevado muchas horas…¡Y las que me quedan!

Captación de clientes

He dejado para el final “mi favorita”, porque registrarse en plataformas de trabajo desde casa no es una inversión para tener más proyectos, ¡Es una apuesta! Pues sí, a veces puedes ganar proyectos, pero también corres el riesgo de perder a tus clientes, esos que tanto te ha costado conseguir…

  • Invitación a recomendaciones para captar clientes

Muchas empresas, sobre todo más profesionales, invitan a solicitar recomendaciones a clientes propios y a completar el perfil con un portfolio de proyectos que se hayan realizado. Todo para conseguir un perfil profesional más atractivo, claro…

Pero: ¿Y si un perfil profesional no fuera todo lo que se consigue?

En una ocasión probé la opción de las recomendaciones, valoraciones positivas recibí pocas, lo que sí recuerdo haber recibido es:

  • La queja de uno de mis clientes porque no dejaban de enviarles emails recordatorios.
  • Un aviso de uno de mis clientes de confianza de que la plataforma les estaba enviando perfiles de otros profesionales como yo y que trabajan más barato.

Pues eso: Que por conseguir mejorar un poquito en perfil en plataformas en las que las condiciones no son maravillosas precisamente, estaba arriesgando mi perfil profesional “fuera” y además estaba arriesgándome a perder a clientes.

  • El freelance convertido en cliente

Ya hacía bastante que había decidido dejar de perder el tiempo con las plataformas cuando un cliente habitual me escribió para recomendarme una con la que trabajaban cuando buscaban freelancers para proyectos complementarios, por si me interesaba informarme y encontrar proyectos. Simplemente me dieron el nombre, y tras buscar información, me pareció una opción seria y profesional.

Me gustó porque, como parte del proceso, me hicieron una entrevista telefónica, casi como una entrevista de trabajo, así que tenía buena pinta, porque seleccionaban bien a los profesionales que querían ofrecer. Aprobaron mi perfil, y… ¡a esperar! Esperé unos seis meses, y nada.

Hasta que un día recibí una llamada: era de uno de sus comerciales que, como sabían que trabajaba por mi cuenta y tenía bastantes proyectos, si no daba a basto me invitaban a cedérselos por un módico precio. O sea, que yo me registré para buscar oportunidades y en realidad ellos habían visto en mí una oportunidad de tener un nuevo cliente. Dije que no sin dar explicaciones.

Aquel mismo día borré el perfil y, además, solicité por email que cancelaran todos los datos que pudieran haber recopilado. Y, por supuesto, dí el adiós definitivo a las plataformas de trabajo freelance, que solo me habían hecho perder el tiempo… ¡Y la paciencia!

¡Y eso es todo! Aunque creo que no es poco precisamente. Pero estos son todos los motivos, o al menos los más llamativos, que hacen que desconfíe de casi todas las plataformas para trabajar desde casa.

Y vosotros: ¿Habéis vivido alguna experiencia similar a la mía? ¿Tenéis alguna anécdota relacionada con estas plataformas? O, por el contrario: ¿Trabajáis con alguna que funcione realmente bien?