Ser opositor: otra forma de trabajar en casa

A veces me sorprendo con este blog. Cuando lo creé, mi idea era encontrar a otras personas que trabajan desde casa o que son emprendedoras, y lo he logrado. Pero no en todos los casos se trata de personas con trabajo en casa remunerado…

El blog también ha atraído a un grupo de opositores, muchos de los cuales me escribís para decirme lo mucho que tenemos en común quienes tenemos un proyecto laboral desde casa y quienes tenéis un proyecto de estudio para unas oposiciones.

Casi siempre mis post van dirigidos a freelancers, es normal, es un entorno que conozco bien; pero hoy he querido dedicar mi tiempo a los opositores que os pasáis por aquí en busca de ideas, ayuda o, a veces, simplemente de comprensión.

Ser opositor, otra forma más de trabajar desde casa

Opositar_ otra forma de trabajar en casa

Sinceramente, no tengo experiencia opositora, pero eso no iba a detenerme en mi objetivo y pronto he encontrado la ayuda que necesitaba gracias a Ana Leis, profesora en la academia de oposiciones Empléate, que ha accedido a tener una pequeña conversación telefónica conmigo.

Ana, muy organizada y simpática, había hecho los deberes preparándose unos consejos para enfocar un post dirigido a opositores. Me ha sorprendido mucho que los puntos principales que ha destacado son, exactamente, aquellos en los que yo también quería incidir, y que se podrían resumir en que opositar es trabajar en casa.

¿Por qué coincidíamos en que ambas actividades son muy similares? Porque en ambas es necesario tener:

  • Un espacio de trabajo/estudio adecuado;
  • Mucha capacidad de organización: de espacio, de horarios, de rutinas, de dinero, etc;
  • Muchísima voluntad, disciplina y constancia para sentarnos a diario y realizar las tareas, aunque sepamos que no siempre se verán frutos al final de la jornada;
  • Paciencia…;
  • Alta capacidad para marcarnos objetivos, y cumplirlos cada día, cada semana, cada mes;
  • Y, sobre todo, motivación, mucha motivación, a pesar de saber que el camino es difícil y la meta no está cerca.

Hemos compartido experiencias y puntos de vista, aquí Ana tenía mucho más que aportar que yo, ella lleva años escuchando, ayudando y motivando a los alumnos de los cursos de oposiciones que imparte, por ello ha querido subrayar que ser opositor tiene algunas dificultades a la que quienes somos freelancers, como yo, no nos enfrentamos:

  • La primera de ellas es que opositar es una inversión de tiempo, en la que los resultados tardarán bastante en alcanzarse. La plaza puede hacerse de rogar incluso años.
  • La segunda, que estudiar no es trabajar, estudiar es una actividad individual, para la que hay que sentarse y concentrarse, intentando aislarse durante el tiempo marcado para el estudio diario.

Eso sí, también me ha confesado que opositores pueden tener ventajas en las academias de oposiciones, el perfecto punto de encuentro con otros compañeros opositores con los que compartir inquietudes, dudas y, a veces, anécdotas y vivencias comunes en la comunidad opositora.

Una academia de oposiciones también sirve como refuerzo, ayuda a la hora de marcar nuevos objetivos y, en ocasiones, es el lugar perfecto para reencontrar la motivación y la ilusión en los días que se hacen un poco cuesta arriba. Por no hablar de lo beneficioso que es mantener una rutina de asistencia regular a un curso de oposición, la excusa perfecta para salir de casa y despejarse un poco.

Desde luego, ha sido una charla muy interesante, que a mí también me ha servido para reencontrar motivación y ganas de seguir avanzando y aprendiendo en mi trabajo en casa, aunque es cierto que Ana Leis tiene una energía que es contagiosa.

Después de dejar todo esto claro: ¡A ver quien se atreve a decir que ser opositor no es un trabajo en casa!

Y a los que estáis embarcados en el proyecto de opositar: muchas gracias por sacar tiempo para pasaros por mi blog de vez en cuando y, sobre todo, mucho ánimo para conseguir los objetivos que os habéis marcado.