El día que mi opinión sobre las plataformas para freelances cambió

¿Por qué Malt es diferente?

Así que, sí, creo que Malt podría ser una alternativa para quienes buscan una plataforma para freelancers profesional. Y lo creo porque:

  • Las tarifas responden a la profesionalidad y las competencias de un buen profesional. De hecho, obligan a indicar una tarifa diaria, la tarifa mínima bastante competitiva y, a partir de ahí, la tarifa que el freelance quiera proponer.
  • Garantizan los pagos en 48 horas, y eso de recibir el pago pronto es todo un lujo para los que trabajamos por cuenta propia.
  • Atienden, escuchan e informan. Cuando empecé a completar el perfil me surgieron algunas dudas y problemas a las que respondieron en tiempo récord.
  • Es una empresa de referencia en otros países donde el freelancing es una opción más común. O sea, que son unos recién llegados a España, pero trabajan desde hace años en otros países, como Francia.
  • No son una plataforma online en la que todo es virtual e impersonal, gracias a sus eventos es una plataforma más personal y cercana.

Un evento para freelances en Valencia

Cómo descubrí después, cuando contactaron conmigo llevaban muy poco tiempo y, aunque sus eventos me llamaron mucho la atención, no me era posible asistir porque en España, solo los celebraban en Madrid y Barcelona. De hecho, así lo indiqué cuando me animaron a asistir a uno, aunque me comprometí a ir cuando me fuera posible o si celebraban alguno cerca. La respuesta fue que era uno de sus objetivos a corto plazo…

¡Y efectivamente! Poco tiempo después anunciaron que llegaban a Valencia, así que consulté mi agenda, organicé y planifiqué bien mis jornadas y reservé mi plaza para asistir al evento.

El objeto del evento es un photoshooting para conseguir fotos profesionales que añadir al perfil, de nuevo apuntando a que su intención es que los freelance muestren una imagen profesional, y para ello, la foto de perfil es esencial.

A medida que llegábamos, pasábamos a la zona habilitada para las fotos y después a una zona común bien provista de café y repostería. A pesar de que el tiempo no acompañaba, a lo largo de la mañana nos fuimos reuniendo en el espacio de coworking varios freelancers, algunos con proyecto ya estable y años de experiencia, como yo; otros que estaban empezando y se encontraban con los primeros problemas del emprendedor; y alguno que tenía una idea en mente y muchas ganas de ponerla en práctica, pero también muchas dudas y miedos por emprender.

Al principio me senté a escuchar para saber cómo veían otros freelance la plataforma y cuales eran sus impresiones.  Carmen, de Malt, respondía pacientemente a cada una de las dudas y, al mismo tiempo, iba analizando cada uno de los perfiles para detectar cosas que se podrían mejorar. En general, pronto comprendí que las dudas del resto eran más o menos las mismas que me habían surgido a mí.

El hecho de poner cara a quien está detrás de una plataforma para freelances, que respondan a las dudas con sinceridad y, además, que hablen sobre su empresa y sus objetivos de forma real me gustó mucho.

Son conscientes de que son una empresa joven, de que en España hay que trabajar aún mucho para crear una auténtica cultura del freelancer y para revalorizar el perfil de los profesionales, pero también saben que hay nicho, tienen muy claros sus objetivos y saben cuáles podrían ser los medios para lograrlos.

Por otro lado, también los freelance que trabajamos en una misma ciudad nos ponemos cara unos a otros.

Si hay algo que no me gusta de las plataformas de freelance es que al final se establece auténticas carnicerías por llevarse el cliente a costa de ofrecer el precio más bajo. Al estar frente a frente, en cambio, se comparten experiencias y situaciones comunes y, al final, se favorece la colaboración.

En mi sector, yo era la única; sin embargo, había otros en los que coincidieron dos o tres profesionales que empezaron a hablar de:

  • las dificultades de su sector
  • Presente y del futuro de su profesión
  • recursos disponibles para emprender o para trabajar
  • cómo resolver algunos de los problemas de profesión

En algunos casos hubo intercambio de tarjetas porque, al fin y al cabo, que trabajemos de forma freelance o desde casa no quiere decir que no necesitemos de otros profesionales en ocasiones, y por supuesto, los novatos nos preguntaban a los veteranos del freelancing sobre nuestra trayectoria.

En definitiva: un evento muy positivo para aprender, reflexionar y mejorar la imagen del profesional freelance y para conocer a otros compañeros.

Y tú, freelance: ¿Por qué deberías dar una oportunidad a esta plataforma para freelances?

No voy a ser yo la que diga que todo es maravilloso y que tu proyecto freelance no estará completo hasta que estés en Malt. Te animo a que eches un vistazo al portal y a que los conozcas un poco y, sobre todo, te animo a que asistas a alguno de sus eventos y resuelvas tus dudas allí, en persona, el personal de Malt es muy simpático y te atenderán muy bien.

¡Ah! Y por cierto, si los eventos para profesionales de Malt aun te pillan un poco lejos, no te preocupes, están llegando a más ciudades, así que puede que no tengas que esperar mucho para que estén en la tuya.

Por mi parte, seguiré descubriendo el potencial de esta página, aunque este podría ser el principio de mi vuelta a las plataformas para freelances…