Trabajar desde casa y tener un blog: ¿Imprescindible?

Comenzar a trabajar desde casa y tener un blog son una asociación común. Con demasiada frecuencia se habla de tener una página web o un blog como conditio sine qua non es posible trabajar de forma remota por cuenta propia. 

Es cierto que existen ventajas de tener un blog trabajando en casa. Entre las más importantes, destacaría:

  • la visibilidad que un buen blog profesional puede aportar a la hora de atraer nuevos clientes,
  • la oportunidad de darse a conocer en el sector y de crear una marca personal,
  • la posibilidad de crear un portfolio siempre visible que avale los conocimientos y las competencias,
  • la oportunidad de conocer a otros profesionales, del mismo sector, o de sectores afines, con los que establecer relaciones de mutuo beneficio.

Así que, visto de esta forma, parece que cualquier profesional con un trabajo por cuenta propia debería tener una página con blog propio y, si trabaja en casa, con más razón, ya que la visibilidad que se pierde al no tener un espacio “en la calle”, hay que recuperarla de alguna forma…

Entonces: ¿Se puede trabajar desde casa sin tener un blog?

Pues sí. El ejemplo soy yo misma. Cinco años llevo trabajando de forma freelance, dándome a conocer a nuevos clientes, desarrollando proyectos y en continuo crecimiento; sin embargo nunca he tenido un blog. Bueno, no uno profesional, este, que acaba de cumplir un año, no es un blog profesional, precisamente, sino una vía de escape donde expongo mucho de lo que he aprendido sobre esta forma de trabajar, reflexiono sobre mi día a día y me desahogo rajando sobre las cosas malas que me hacen mis peores clientes. A falta de compañeros de trabajo, utilizo Internet.

Muchas veces durante estos años me he planteado tener uno, a veces creo, simplemente que en parte es porque tengo muy metida la idea de que trabajar en casa y tener un blog son una unión indisoluble. ¡No lo sé! Hay demasiado escrito sobre las ventajas del blog profesional y yo no puedo saber cómo me habrían ido las cosas realmente si hubiera comenzado mi andadura profesional con un blog bajo el brazo, lo que sí puedo decir es que no me ha ido mal trabajando en casa sin tener una bitácora.

De hecho, los principales motivos para no haber comenzado por trabajar en casa y tener un blog desde el principio han sido:

  • la falta de tiempo para dedicar a un espacio profesional;
  • un sistema de captación que me ha resultado eficaz y que ha hecho que nunca haya sido realmente necesario buscar nuevas vías para encontrar clientes;
  • el convencimiento de que una página web profesional  merece contenidos de valor y un aspecto adecuado y, si ello no se puede ofrecer, por falta de tiempo o de conocimientos, es mejor no tener nada.

Trabajar en casa y tener un blog, o no: ¿Qué recomiendo?

¡Pues no lo sé! Como digo, no sé que habría pasado si mi forma de planteármelo no hubiera sido: ¿¡Como voy a crear un blog yo!?, pero sí que sé que me ha ido muy bien si él.

Supongo que tenerlo me hubiera dando ventajas a la hora de darme a conocer a los clientes y, sobre todo, a la hora de conocer a otros profesionales. Aunque también es cierto que tener un blog profesional es un compromiso con uno mismo, con la propia imagen profesional y con los lectores.

Es decir, tener una web profesional quiere decir que:

  • hay que saber crear un espacio que refleje la imagen que se quiere dar, lo que supone invertir tiempo;
  • hay que aprender para saber, lo que supone invertir dinero y tiempo;
  • o hay que contratar para que un profesional que sabe cree, lo que supone una inversión de dinero.

 Además, si se tiene un blog, habría que:

  • invertir tiempo para crear contenidos atractivos, interesantes y de calidad optimizando para escribir textos SEO en el blog que acabas de crear;
  • saber encontrar un estilo propio, y mantenerlo en el tiempo;
  • saber identificar quién es el destinatario real del contenido y dirigirse a él.

¿He ahorrado yo tiempo y dinero al no tener un blog profesional? 

No. Simplemente los he invertido de otra forma. A veces me arrepiento de no haber tenido un espacio, sin embargo considero que, aunque no he utilizado el camino más popular, he utilizado uno que me ha llevado al mismo destino.

Así que, sí, trabajar en casa y tener un blog pueden ser una buena forma de adentrarse en el mundo del teletrabajo, pero opino que no son una unión indisoluble, sino, simplemente, una de las opciones disponibles.

¿Qué opináis vosotros?