Vuelta al trabajo en casa fácil


¡Qué pereza da la vuelta al trabajo en casa! Vale que en verano he trabajado y vale que los meses de julio y agosto son temporada alta, pero el calor junto con las apetecibles actividades típicas del verano y a que el resto de la casa tiene horario de verano, sin olvidar las visitar hacen difícil mantener las rutinas normales y, sinceramente, tampoco apetece.

Durante el verano, modifico las rutinas y horarios para disfrutar al máximo el buen tiempo, también aprovechando que las empresas y clientes están de vacaciones y que la palabra “urgente” parece deshacerse con el Sol cual cubito de hielo.

Vuelta al trabajo en casa fácil

trabajo en casa fácil

Pero lo bueno se acaba pronto. Estos horarios intensivos, esa libertad para organizar el tiempo, esas entregas “para después de vacaciones” y, en definitiva, el ideal de la buena vida trabajando en casa desaparecen a medida que el buen tiempo va dando lugar a jornadas más frescas, a días nublados e, incluso, a algún que otro chaparrón. Los cambios meteorológicos son un aviso, pero la vuelta al cole – y eso que no tengo niños – marca el punto de no retorno: hay que proceder a la vuelta al trabajo en casa.

¡Y no es sencillo! Pensar en retomar horarios de 9 a 18, y con menos tiempo para el ocio no apetece. Pues sí, el estrés post-vacacional o, mejor dicho, post-verano, también existe en el trabajo en casa. Pero, es lo que hay. Así que lo mejor es hacer todo lo posible para una vuelta a trabajo en casa fácil y rápida.

Todos vuelven a la rutina. ¡Yo también!

Y, precisamente, ahora se produce la vuelta de las vacaciones, la vuelta al horario partido, a los horarios normales y, por supuesto, la vuelta al cole.

Todas las personas con las que se comparte casa van a cumplir con sus obligaciones. Ya no hay nadie en casa que distraiga, ya no hay que cuidar de nadie, y tampoco hay ninguna persona preparada para proponer cualquier tipo de plan que se haya más apetecible de cumplir que el proyecto que está a medio hacer.

La vuelta a la rutina del resto de la casa es la excusa perfecta para volver a la rutina de trabajo en casa poco a poco.

Poner objetivos: diarios, semanales y mensuales

La vuelta a las rutinas en casa es la excusa perfecta, pero no por ello el objetivo se hace fácil de cumplir teniendo en cuenta que el verano da mayor libertad para entrega de proyectos, con los clientes de vacaciones, la fecha de entrega más común es “a la vuelta de las vacaciones“, pero esto ya es cosa del pasado. Ahora se vuelve a las prisas y a la urgencia.

Los primeros días son un poco caóticos, así que puede que no lleguen muchos proyectos porque las empresas tienen otros pendientes, así que estos días suponen una oportunidad para retomar y procurar una vuelta al trabajo en casa fácil mediante objetivos.

Establecer objetivos de trabajo y objetivos personales de forma diaria, de forma semana e, incluso, de forma mensual ayuda a adaptarse al nuevo horario y a la nueva forma de trabajar.

Entre mis objetivos para estas fechas, incluyo:

  • Poner al día los registros de todo
  • Revisar el estado de las facturas
  • Enviar un email de vuelta al trabajo a las empresas habituales
  • Iniciar una campaña para captar nuevos clientes tras las vacaciones
  • Revisar las tarifas actuales y valorar un aumento de los precios
  • Analizar las colaboraciones habitual y valorar la continuidad de las relaciones
  • Buscar cursos interesantes para realizar

Crear un horario a medida

O, en mi caso, recuperar el horario habitual que tenía antes de que el verano lo trastocara. Si en verano cambio a una jornada intensiva que me permite tener más horas libres por la tarde, el resto del año prefiero una jornada partida con horario de mañana y tarde, por razones de las que ya hablé en motivos para tener un horario de trabajo fijo en casa.

Por supuesto, si algo bueno tiene el trabajo en casa es la facilidad para mover o cambiar horarios según las necesidades, pero eso es algo puntual y, especialmente en los primeros días procuro mantener la rutina horaria intacta.

Eso sí, mi rutina diaria no solo incluye trabajar, trabajar y seguir trabajando; se completa con actividades deportivas y con otras que tienen que ver con el hogar, así que también recuperan su horario y frecuencia habitual, además, la vuelta a la rutina general (supermercados, bancos, administraciones…) hace que sea más sencillo y práctico adaptarlo todo,

El momento para formarse

Con el caos de los primeros días, los cambios y los nuevos proyectos que las empresas tienen que revisar antes de enviármelos, estar sentada horas y horas calentando la silla no parece el mejor plan, pero es el más efectivo así que echo mano de mi mejor fuerza de voluntad para sentarse a trabajar… ¡Y también para la formación!

Este es un periodo de inicios y de nuevas oportunidades, y además cuesta un poco arrancar, pero los cursos para empresas y freelancers son un excelente complemento para la rutina de trabajo diario que ayudan a lograr una vuelta al trabajo en casa fácil de verdad. Además, son una excelente inversión para volver con las pilas recargadas… ¡Y con un perfil profesional más completo y especializado!

La vuelta la la rutina trabajo en casa después del verano siempre se me hace complicada en los primeros días, incluso me cuesta madrugar, y eso que tengo un horario de inicio más temprano, pero creo que en parte es porque todavía estoy con la mentalidad de que no he tenido vacaciones así que estoy bajo mínimos de energía, pero prefiero iniciar ahora porque tras las vacaciones ya solo tendré que mantener la rutina ya establecida.

9 comentarios en “Vuelta al trabajo en casa fácil

  1. Ay, ¡sí que es duro el regreso, sí! Como de costumbre, he leído con interés tus consejos (siempre tan acertados), pero me he quedado dándole vueltas a lo de “crear un horario a medida”. Ese es mi gran problema (no sé si has dedicado algún post al tema) e imagino que también el de muchos otros freelance. El “lo necesito para antes de ayer y me quedo corto” es una frase a la que nos enfrentamos con frecuencia quienes trabajamos en casa. Existe la extraña creencia de que los trabajadores por cuenta propia hacemos turnos rotatorios de sueño, dependiendo de las necesidades del cliente: dormimos por la mañana, por la tarde o simplemente no dormimos. ¡Todavía no he encontrado una forma de resolver “dignamente” ese problemilla. Un abrazo, María.

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    • Como siempre, gracias por tu valiosa aportación. El tema de los horarios es uno de los más complicados, siendo completamente sincera, yo no tengo dos días iguales por mucho horario que me imponga. Los horarios son una forma de tener vida más allá del trabajo, es decir, de evitar lo que comentas, que al final conlleva a la dependencia al trabajo. Antes no tenía horarios, pero ahora no me planteo trabajar sin establecer de cuándo a cuándo trabajaré, y sí, hay días, o semanas enteras, en las que los horarios de trabajo son amplíos, pero procuro que sean situaciones puntuales, la mayor parte del tiempo trabajo en la jornada asignada.

      SaludoS

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