Horario de verano en mi trabajo

horario de verano en mi trabajo

Es aumentar en calor y que la concentración se reduzca, y no solo para los estudiantes, que a los trabajadores también les pasa que las altas temperaturas les afectan. Bueno, a  los que estamos en casita no, que nosotros trabajamos cómodamente en nuestro hogar…¿o sí?

Hace un par de años que establecí un horario de verano en mi trabajo en casa. Vale, ya sé que no lo he inventado yo, y que no es ningún cambio revolucionario, las empresas llevan años haciéndolo, pero parece que la supuesta flexibilidad horaria del trabajo en casa no pega con tener horarios y, mucho menos, con tener horarios de verano e invierno. ¡Si soy una privilegiada por trabajar cuando me da la gana!

¿Por qué cambio al horario de verano en mi trabajo?

Pues sí, precisamente, porque soy una privilegiada decidí establecer mis propios horarios fijos y modificarlos para hacerlos más cómodos y flexibles, pudiendo así disfrutar más del tiempo estival.

Los principales motivos para tener horario de verano en mi trabajo en casa fueron tres:

  • Mi concentración cambia

¡Como la de casi todo el mundo! Las altas temperaturas no se llevan bien con mi capacidad para concentrarse, así que, si en invierno es a las horas centrales cuando más activa y motivada estoy para llevar un proyecto, en verano a esas horas no se me puede pedir mucho.

En cambio, por las mañanas tempranito estoy a pleno rendimiento, es más, hay días que en cuanto me levanto ya tengo la cabeza despejada para empezar a darle al teclado.

  • Las empresas también cambian sus horarios

Mi primer verano trabajando en casa fue bastante frustrante: sin vacaciones, con proyectos de lo más variados y, además, con un descontrol absoluto en las comunicaciones con las empresas, ya que muchas adoptan horarios de verano.

Un ejemplo: me solicitaban un proyecto a la hora a la que yo comía, pero para cuando yo respondía, ya no había nadie en la oficina, y las negociaciones se eternizaban.

  • ¡Así disfruto de las actividades propias del buen tiempo!

Mientras todo el mundo disfruta de la playa, de la piscina, de las zonas verdes o de sus vacaciones, yo estoy trabajando. Sí, bueno, luego tengo vacaciones cuando todos ya han vuelto y están metidos en rutina, pero no es lo mismo porque hay cosas que solo se disfrutan durante los meses de verano y no hay nada más desmotivador que perdérselas todas por tener que acabar un proyecto aburridísimo imaginando lo bien que se lo está pasando el resto del mundo.

Así es mi horario de verano

Horario intensivo. Así es mi horario de verano, es decir, modifico mi rutina para trabajar solo por las mañanas, adaptando mi rutina a mis niveles de concentración y energía.

La verdad es que en verano, a nada que sube el termómetro, mi sueño nocturno se va de vacaciones, tampoco es que lo eche mucho de menos, quiero decir que no me hace falta dormir demasiado para estar en plena forma durante el día.  Así que madrugo bastante para empezar a trabajar pronto, y lo hago iniciando por los proyectos más pesados. Hay días que a las 6:00 ya estoy delante del PC.

A medida que la mañana avanza mi ritmo de trabajo va descenciendo, así que también lo hace el nivel de los proyectos que realizo. Los más ligeros, o los más agradables de realizar, los dejo para horas medias de la mañana.

Un profesional por cuenta propia no solo trabaja, sino que también tiene otras tareas relacionadas con comunicaciones, gestiones, controles y registros, redes sociales… En verano son la última actividad antes de cerrar la jornada a las 14:00, más o menos.

Por supuesto, no faltan pequeños descansos, más o menos cada dos horas.

Así, a partir de las 14:00 horas tengo tiempo para dedicar a actividades propias del verano.

¿Y si hay proyectos urgentes?

Y si tengo un proyecto de entrega muy urgente, pues nada, a trabajar para cumplir con el plazo acordado. Mi objetivo es siempre emplear las horas de la mañana, pero si una tarde tengo que trabajar, trabajo.

Si se trata de comunicaciones urgentes o de alguna consulta de clientes, para eso están los Smartphone. Para responder a un e-mail no necesito estar pegada al PC toda la tarde.

Y si se trata de una solicitud de presupuesto o de disponibilidad, más de lo mismo. Si puedo, hago los cálculos al momento y los envío y; si no, solicito la información que necesito al cliente indicando que en ese momento no estoy trabajando.

¿Quieres decir que dices claramente a las empresas que no trabajas 7/24?  Por supuesto. Hace tiempo que descubrí que si me muestro como disponible al final se entiende que estoy siempre disponible. No comunico a las empresas clientes el cambio a horario de verano en mi trabajo porque es un cambio que no afecta al desarrollo de los proyectos o las entregas, pero tampoco lo oculto.

La verdad es que el horario de verano en mi trabajo se extiende apenas unos meses, no tengo fecha concreta de inicio o fin, porque depende de los cambios en concentración y energía proprios de la llegada del calor, pero más o menos inicia sobre mediados de mayo y se extiende hasta que me tengo vacaciones, a finales de septiembre u octubre.