Lo que los emprendedores pueden aprender de los opositores


Por @cris_opositora

Me parece que emprender y opositar se parecen bastante por muchos motivos: es un proyecto a medio-largo plazo, se siente la soledad, es una situación emocionante que te pondrá a prueba, sacará lo mejor y peor de ti… Por estos y algunos otros motivos me he decidido a compartir mi experiencia como opositora y a tratar de poner “negro sobre blanco” algunos trucos o tips que he ido aprendiendo durante mi experiencia como opositora.

1. La información es poder. Antes de ponernos a emprender “a lo loco” es casi necesario que leamos todo aquello que cae en nuestras manos para obtener la mayor información posible sobre el emprendimiento en general y sobre nuestro negocio en particular. Afortunadamente hoy en día tenemos gran cantidad de esta valiosa información en la red, aunque tampoco desechéis la idea de adquirir algunos libros sobre la experiencia de otros emprendedores.
Si un opositor tiene que tener claro a que se enfrenta: temario, exámenes, tribunal, etc pues un emprendedor no va a ser menos.

2. Recursos económicos. Aunque tu negocio no requiera de mucha inversión inicial, siempre surgen algunos gastos. Y si has decidido dejar tu empleo y volar en solitario es de vital importancia que tengas muy claro de dónde vas a sacar el dinero para vivir mientras luchas por tu sueño.
A los opositores no nos pagan por estudiar y tenemos una serie de gastos derivados de la propia oposición: academia o preparador y temario. Y, bueno, que tenemos el vicio de comer al menos tres veces al día.

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Si has dejado tu empleo tal vez sea buena idea que todo lo que gastas o inviertas no provenga solo de tus ahorros o de la economía familiar. Siempre hay ciertos trabajos que se pueden realizar mientras sacamos la plaza o nuestro negocio empieza a arrojar beneficios.
Si nuestro negocio es online o, como es mi caso, contamos con un blog y tenemos un número respetable de seguidores en redes sociales podemos inscribirnos en plataformas de anuncios como Social Publi, Publi Suite o Coobis. Al fin y al cabo invertimos mucho tiempo en nuestras redes sociales y no está mal que de vez en cuando nos llevemos una alegría en forma de pago.
Otra opción es impartir clases de alguna materia que dominemos. Además no importa en que lugar estén nuestros alumnos, podemos dar las clases por Skype. En páginas como Tus Clases Particulares podrás anunciarte gratis.

3. Un lugar en el mundo. Este tema ya se ha tocado en este blog, pero lo reitero porque lo considero una de las claves del éxito. Tienes que hacerte con un rinconcito propio para llevar a cabo tu labor. Los opositores denominamos a nuestro estudio “Opozulo”, aunque con otro nombre un emprendedor necesita más que nada en el mundo un lugar propio al que arribar cada mañana.
Y no importa si tu casa no es muy grande o si no tienes mucho presupuesto para montarte un despacho. En tu propio salón y con un bajísimo presupuesto puedes montarte tu puesto de trabajo recurriendo a tiendas de bajo coste como Ikea y Primark y poniéndole un poco de imaginación y entusiasmo.

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No tener un lugar fijo para trabajar no suele ser un problema cuando estás motivado, pero puede convertirse en un handicap enorme cuando esto no sea así. Y, querido emprendedor, déjame que te diga que habrá días en los que la motivación brille por su ausencia y no le veas sentido a nada de lo que haces (Te recomiendo echar un vistazo a 5 formas de motivarse para estudiar, que también valen para emprender) . Por eso, tener un lugar donde sentarte con tu taza de café humeante o tu agua con limón te sacará de más de un apuro.

4. Paciencia. Si de algo sabemos los opositores es del arte de la paciencia. Es probable que no te salgan clientes el primer día que lances tu web, al igual que la primera vez que un opositor “canta” un tema suele ser más bien un despropósito. El secreto está en trabajar cada día y esperar a que los frutos lleguen. La paciencia no es muy atractiva porque consiste básicamente en un montón de días mediocres con acciones más o menos repetitivas: memorizar unos artículos de una ley, escribir un post, enviar un correo… Pero te aseguro que cuando vayan pasando las semanas y los meses, esos artículos memorizados serán ya 100, empezarás a ver como tus redes sociales crecen, tu web se mueve y tienes clientes.

5. Haz piña. Puede parecer muy cómodo trabajar desde la comodidad de nuestro hogar, pero también os aseguro que es tedioso a veces. Algunas ideas para contrarrestar el aislamiento y la soledad son: participar en blogs de otros emprendedores, interactuar a través de redes sociales, acudir a charlar o seminarios sobre emprendimiento, productividad y gestión del tiempo.
Personalmente me ayuda muchísimo leer blogs de otras personas que también trabajan desde casa y ver Vlogs en YouTube sobre el asunto.
Lo que también hago en alguna ocasión es ir a trabajar a alguna cafetería “cuqui” mientras disfruto de un delicioso café. A veces en casa no encuentra la inspiración y necesita empaparse del ambiente callejero y absorber todo lo que la ciudad ofrece.

6. Marca los tiempos. Si los opositores vivimos pendientes de los exámenes semanales en la academia y de las fechas de las convocatorias, los emprendedores lo hacen de las fechas de entrega de sus trabajos. Pero si unos y otros no queremos que estas fechas nos pillen desprevenidos y con los deberes sin hacer como malos alumnos, debemos establecer unos objetivos diarios, semanales y mensuales y tratar de cumplirlos pase lo que pase. Y no me refiero a tener un horario, que igual también, sino a hacer lo que tenemos que hacer y cuando lo tenemos que hacer.
Una buena idea es comenzar el día con alguna tarea que nos de la sensación de haber avanzado muchísimo  y eso hará que cojamos inercia para continuar con el resto.

7. Rutina de mañana. Ya he apuntado arriba que no considero indispensable tener un horario marcado previamente, ya que si repetimos acciones con frecuencia el horario acaba estableciéndose casi por arte de magia. Pero lo que sí pienso que es muy importante es tener una rutina de mañana, ya que al contar con todo el día para hacer las cosas podemos caer en la tentación de dejarlo todo para después. Rutinas de mañana hay tantas como personas casi, pero lo básico es establecer una horquilla de tiempo de 15 minutos para levantarse, desayunar, asearse, recoger la casa y ponerse a currar.
Yo, por ejemplo, hago 10 minutos de estiramientos de espalda y cuello nada más salir de la cama.

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También me visto como si saliera a la calle, tal vez algo más cómoda pero no uso ropa de deporte ni, mucho menos, pijama.
Poco a poco irás adaptando tu fondo de armario a tu situación actual.

8. Sal de casa. Está muy bien quedarse recluid@ en casa un día que esté diluviando o que haga 40 grados a la sombra, pero lo ideal es crear una rutina para salir a dar un paseítohacer la compra en el súper o ir de shopping. No hay que caer en la tentación de acabar comprándolo todo online.

9. Pon tus límites. Decide cuándo quieres dejar de trabajar. Para ello tendrás que establecer una hora límite en la que contestarás emails o los escribirás, entre otras cosas.
También es interesante que evites el mayor número posible de reuniones presenciales, trata de solucionar temas por skype o correo electrónico. Las reuniones tienden a alargarse hasta el infinito y por correo se puede ” ir al grano” sin ser descortés.

10. Los otros. Al tener un horario más o menos flexible te caerán todos los “marrones” familiares y de las amistades. Así que pon la mejor de tus sonrisas y di :” No puedo ir a comprar el regalo de Luisito, tengo que trabajar. Pero hazlo desde el principio, porque la gente se acostumbra y te evitarás disgustos el día que digas que no.
Los opositores sabemos mucho de esto porque tenemos que decir NO en innumerables ocasiones.

Esto ha sido todo, espero que os haya resultado interesante y que probéis mis tips y luego me contéis cómo os ha ido con ellos.

Muchísimas gracias por tu aportación. ¡Nos seguimos!

5 comentarios en “Lo que los emprendedores pueden aprender de los opositores

  1. Pingback: Y, de pronto, la nada – Patricia Rodríguez

  2. Enhorabuena por tu artículo, he estado pensando que yo también lo aplicaría a la búsqueda de empleo casi al 100%.
    1. La información es poder: acceder a ofertas de empleo ocultas y no solamente a los portales de empleo masificados que, parece que más que nada, comercializan información.
    2. Recursos económicos: sí, también los parados tenemos esa curiosa manía de comer tres veces al día. ¡Ay, vaya caprichosos!
    3. Un lugar en el mundo: afrontar la búsqueda como un trabajo requiere ese lugar en el mundo del que hablas, un espacio al que llegar y donde poder tener todo lo que necesitas: conexión, pc, teléfono, agenda. En ocasiones, cuando no he tenido un espacio disponible he usado la biblioteca pública, el inconveniente es el teléfono, pero a todo se adapta uno…
    4. Paciencia: si es que no tengo nada que aportar.
    5. Haz piña: leer blogs de empleo forma parte de la búsqueda, ideas, motivación… apoyo. Sí, comparto contigo también este punto.
    6. Marca los tiempos: tener el cv listo, traducirlo, crear una buena carta de presentación, realizar autocandidaturas… también puedes ponerte plazos en la búsqueda de empleo.
    7. Rutina de mañana: no puedo estar más de acuerdo, ¿alguna vez has ido a buscar trabajo en pijama?
    8. Sal de casa: indispensable, necesario, obligatorio, como lo queramos llamar.
    9. Pon tus límites: ¿cuántas veces antes de acostarnos revisamos los portales de empleo? Por mi parte, STOP, marquemos tiempos para ello, como si de un horario laboral se tratase si queremos. Es necesario delimitar también el nº de horas que dedicamos, estar H24 dedicados a lo mismo genera bastante ansiedad.
    10. Los otros: claro, como estás “parado” no tienes nada que hacer. Pues es que no es lo mismo estar “desempleado” que “parado”. Formaciones, búsqueda de empleo, mejorar currículum, hay miles de actividades que requieren atención. Así que también lo aplicaría.
    Y bueno, después de tanto, también nos hace falta un poco de suerte como a los opositores (aunque no sea yo mucho de creer en la suerte…)

    La verdad es que siento que el comentario sea tan largo, pero quería analizar punto por punto para comprobar que sí, que estoy de acuerdo al 100%.
    Un saludo! Y seguiré por aquí leyéndote.

    Le gusta a 1 persona

    • Hola Patricia:

      Muchísimas gracias por dedicar tiempo a redactar un comentario tan valioso, que completa perfectament el artículo y lo enriquece.

      Me han encantado tus puntualizaciones, sobre todo: “estar desempleado no es estar parado”, sobre el que tanto se podría hablar y con el que tantos nos sentimos identificados. Vamos, que yo desempleada no, pero como no salgo de casa, pues ya estoy “parada” en mi casa a todos los efectos😡

      (Perdón por tardar en responder, no sé por qué tu comentario terminó en SPAM).

      Un saludo!!

      Me gusta

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