7 tipos de clientes de freelance en casa según su forma de pagar


Mi trabajo desde casa me encanta, ¿no lo habíais notado, verdad? Sin embargo, no desarrollo mi actividad laboral solo por amor al trabajo, también por razones económicas. Así que dependo de los proyectos que clientes de freelance en casa me encarga, y de los pagos, para pagar las facturas que, puntualmente, llegan al final de mes.

Cada uno de los clientes de freelance en casa es único para mí, no solo porque cada proyecto es diferente, sino porque el trato y las dinámicas que se crean con una empresa no se parecen a las que se crean con otra. ¡Tampoco a la hora de pagar!

7 tipos de clientes de freelance en casa según la forma en la que gestionan el momento del pago

Bueno, la verdad es que, aunque cada uno de mis clientes de freelance en casa es único, sí que hay puntos en común entre ellos a la hora de pagar. De hecho he logrado identificar hasta siete tipos de clientes según la forma en la que gestionan el proceso del pago.

Más veloces que la luz

No importa que la factura se envíe a finales o a primeros, por la mañana o por la tarde, ¡incluso un viernes! Con estos clientes estoy tranquila, porque sé que el dinero aparece en cuenta puntualmente a la mañana siguiente.

Son los mejores aliados cuando un pago está al caer, porque gracias a ellos logro evitar tener que hacer movimientos de dinero.

Son un cliente perfecto, a pesar de que los proyectos que encargan suelen ser de importes pequeños. Pero en cualquier caso: ¡ojalá hubiera muchos así!

Británicos

No porque sean ingleses o porque tengan sede allí, sino porque pagan con puntualidad británica en un fecha concreta. Por lo general, el pago está relacionado con la fecha en la que gestionan facturas, así que los pagos siempre se producen en un día exacto del mes, o en días cercanos si ese día cae en fin de semana o festivo.

Se podrían subdividir en otros tres tipos de clientes de freelance en casa según el periodo en el que realizan los pagos: de primeros, de mediados o de final de mes.

En cualquier caso, como pagadores son un tipo de cliente muy recomendable, después de todo, no hay que reclamarles, solo esperar que la fecha acordada llegue.

Confiables

No son rápidos y no súperpuntuales, pero tengo la certeza de que pagarán en los primeros días del mes y, salvo casos concretos y justificados, dentro de las fechas que siempre establezco y de las que ya hablé en Ser freelance en casa y que te paguen: ¿Misión imposible?.

Quizás no se sepa la fecha exacta en la que el dinero aparecerá en cuenta, pero también es bonito que haya algo de misterio y sorpresa, ¿no?

A largo plazo

Una práctica muy extendida en países europeos y que aquí, en España, nunca he visto, son los pagos a 90 días. De hecho, es tan común que es una cláusula fácil encontrar en los contratos que firmo con ellos al iniciar la relación laboral. Por lo menos, avisan desde el principio.

¿Quiere eso decir que siempre tengo que esperar a que se cumplan tres mesecitos para ver mi dinerito? No siempre, pero a veces sí. La experiencia me ha enseñado que, cuanto mayor es el importe pendiente de pago, mayor será el tiempo de espera. E incluso en alguna ocasión me ha tocado reclamar el pago porque la fecha había vencido.

¿Por qué trabajo con ellos? Porque “Poderoso caballero es Don Dinero” y detrás de estos clientes siempre suele haber proyectos muy interesantes.

Remolones

¿Alguna vez habéis apagado el reloj para reprogramarlo 10 minutitos más tarde y dormir un poco más? Bueno, ahora imaginadlo aplicado a los pagadores de un freelance: eso es un cliente remolón.

Son clientes con los que hay confianza, que realizan encargos periódicamente y bastante frecuentes, pero que a la hora de pagar, pocas veces lo hacen dentro de las fechas acordadas.

Casi siempre les tengo que enviar un recordatorio una vez pasada la fecha, pero al toque de ese recordatorio se ponen en marcha y el pago tarda poquito en llegar.

Desmemoriados

Pues eso, los desmemoriados son los pierden la memoria en lo que a pagos se refiere y no se acuerdan de que hay una, o varias facturas pendientes. Y no, tampoco tienen mucha capacidad de retención de la información, porque no suelen acordarse tampoco después de los recordatorios de pago que les envío. En algunos casos he tenido que pedir a mi gestora para que hagan una solicitud un poco más “seria”.

Es el tipo de clientes que ningún freelance, desde casa o fuera que cada, debería conocer, aunque es difícil librarse. Con unos cuántos me he topado, ahora tengo un protocolo de actuación: “Coge la pasta… ¡y huye!” 

Reprogramados

Uno de los clientes del freelance en casa más incómodos y, personalmente, el que más miedo me da es este que llamo “reprogramado”.

Es un cliente frecuente, que hace encargos fijos y que a la hora de pagar pasa de confiable a remolón, y presenta pequeños episodios de desmemoriado y, repentinamente pasa a ser de puntualidad “británica”.

Qué bien, ¿no? En realidad no es que haya puesto orden en el departamento de pagos de la empresa, ¡Ha programado los pagos! Así que, a partir de ese momento, hay seguridad de pagos puntuales y seguridad de trabajo estable. Hasta que concluye la fecha de programación, que suele ser de un año.

Entonces empieza la reprogramación: de confiable a remolón, de remolón a desmemoriado y a programar pagos…

Si digo que me da miedo es porque con estos clientes se produce una situación extraña: sé que deberías dejarlos por el tiempo que perderé con solicitudes y reclamaciones, pero entonces vuelven a pagar y además llegan todos los atrasos juntos. Son clientes con los que se establece una relación de muchos años y aseguran trabajo estable, poco, pero trabajo y eso es un lujo que no está al alcance de todos los freelance.

Y estos son los tipos de clientes de freelane en casa en el momento de pagos, aunque no he dicho que esta sea una lista cerrada. ¿Os habéis topado con alguno más?

2 comentarios en “7 tipos de clientes de freelance en casa según su forma de pagar

  1. ¡¡Hola!!
    me encanta la descripción que has hecho de los clientes y su forma de pagar.

    En mi experiencia laboral me he encontrado con otro perfil: el que menos paga (un servicio/producto de bajo precio), es el que más exige (urgencia en el plazo, perfeccionismo, etc) y el que después más tarda en hacer el pago.

    Un abrazo!

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