No me busques trabajo: yo ya tengo trabajo desde casa


“No me busques trabajo: yo ya tengo trabajo” Imagino que no soy la única que ha tenido que decir esto o algo parecido porque aunque tengo trabajo desde casa, mis conocidos se empeñen buscarme un trabajo, el que sea, cada dos por tres. Creo que es una de las cosas de las que ningún freelance desde casa se libra.

Hace poco me volvió a pasar. Creía que esta situación de tener que explicar que trabajo desde casa; que trabajo, de verdad; que no estoy en fase de búsqueda de empleo; que me va bien; que me encanta mi trabajo, ya había terminado. Pero parece ser que no…

No me busques trabajo: ya tengo un trabajo desde casa

Basado en hechos reales…

12:00. Momento de la pausa. Como viene siendo habitual, busco el móvil para comprobar el WhatsApp. Entre los mensajes encuentro uno de una amiga que me dice que le escriba cuando tenga un rato. ¡Perfecto! Ya tengo solución para la charla del descanso de media mañana. La saludo y después de un poco de charla informal me suelta la carga, así sin previo aviso:

“Te he encontrado un trabajo de lo tuyo.”

Por un momento pienso en algún proyecto interesante relacionado con mi empleo freelance. Pero no me da tiempo a imaginar mucho más porque mi amiga vuelve a escribirme:

Es de comercial, en mi empresa. Están buscando a alguien con idiomas y he pensado en ti. Además puedes compaginarlo con lo que ya haces.

Obviando el “lo que ya haces”, le contesto que no me veo trabajando de comercial, recalcando que, aunque pidan idiomas, “no es lo mío”. Pero no es fácil librarse de un salvador decidido a hacerte abandonar el mundo del trabajo freelance en casa, y ella añade:

Que sí, que está muy bien. Te dan un fijo, no es mucho porque es un trabajo a media jornada, pero puedes conseguir bastante a comisión si te lo curras.

Aquí ya estoy leyendo entre líneas que eso de “te lo curras” y “media jornada” no pegan mucho, y menos hablando de un trabajo de comercial. Así ya le dejo claro que no dispongo de media jornada y que, por cierto, el descanso de las doce está agotándose y tengo que volver a la tarea. Pero aún insiste:

No, mujer, si puedes compaginarlo. Son solo unas horas al día. Bueno, tendrías que hacer un curso de formación de ocho horas diarias, pero solo durante tres semanas.

Me faltó poco para decirle: “No me busques trabajo. Yo ya tengo un trabajo desde casa, de lo mío. ¡Y me encanta!” Pero me pudo la vergüenza y, simplemente, dije que no estaba interesada y que se lo ofreciera a alguien que realmente esté buscando trabajo y que pueda aprovechar la oportunidad.

No es la primera vez

Esta, que me ocurrió hace poco, es solo la última de una larga lista de historias en las que el objetivo de un familiar, amigo o conocido es encarrilarme hacia la senda del trabajo “normal” fuera de casa.

¿Lo que hace especial este caso en concreto? Que esta historia tiene la particularidad de que mi amiga tenía con una oferta de trabajo. Porque no son pocas las veces en las que, en medio de una conversación, me sueltan un: “Pues la tienda esa de ahí parece que funciona, igual podías echar un CV a ver si hay suerte” o “Estuvimos de viaje y la guía era majísima, nos acordamos que ti, y de lo bien que estarías trabajando así” “Mi sobrino está en Londres encantado, te podías ir tú a probar suerte”, y otras frases similares con sugerencias de trabajos de lo más variopintos, azarosos e inestables.

Entiendo que el trabajo en casa pueda parecer raro y que extrañe porque no es lo habitual, pero de ahí a ofrecer ideas de trabajo “por si suena la flauta” y vuelvo al redil del trabajo en un sitio que no es mi casa creo que hay un mundo.

No me busques trabajo. Apóyame en mis sueños

Decía Mireia Loal en Trabajar en casa: una forma de cumplir tus proyectos personales, que el trabajo del autónomo o libre es una alternativa frente a una situación laboral en la que no es fácil alcanzar los sueños. Pero lo más curioso es que los que damos el paso al frente y nos lanzamos a perseguir sueños, nos encontramos con la presión del entorno en demasiadas ocasiones.

Gente a la que queremos, apreciamos y de la que valoramos sus opiniones nos da a entender, mediante sus charlas incesantes de oportunidades de trabajo, que nuestros sueños son solo eso “sueños”, pero que hay que tener un trabajo “real”, y real quiere decir fuera de casa: Que nos vean salir por la puerta de casa todas las mañanas y entrar por ella al atardecer. No importa si ese trabajo no tiene nada que ver con nuestra formación, nuestra experiencia, nuestra forma de ser, nuestros sueños, es un trabajo “de bien”.

Tampoco importa que el trabajo en casa que hemos inventado de la nada, el que hemos creado de cero y construido paso a paso, sí que tiene que ver con lo “nuestro”. No importa si a base de esfuerzo ya tiene una buena base, si no faltan proyectos o si es un trabajo que se puede considerar estable (dentro de los límites del trabajo freelance, vale). ¡Mucho menos va a importar si te hace feliz!

Y como no les importa, seguirán buscando. A mí tampoco me importa que gasten su tiempo pensando en cómo encarrilarme para que vuelva al redil del trabajo fuera de casa. Yo, en cambio, tengo muy poco tiempo libre, mi trabajo freelance me lo roba casi todo.

4 comentarios en “No me busques trabajo: yo ya tengo trabajo desde casa

  1. No podría sentirme más identificada con tu artículo: como ya has comentado en alguna ocasión, la gente tiende a pensar que trabajar en casa equivale a un trabajo “de andar por casa”, donde una se lleva todo el día con los rulos puestos y la bata de boatiné/guatiné, “paseándose” del despacho a la cocina y de la cocina al despacho hasta que llega el fin de la jornada.
    Y claro: se sienten en la “obligación” de buscarte una ocupación “de verdad” (nótese la ironía;-)), de las de “toda la vida”, con sus madrugones, trayectos de 1 hora para ir y otra para volver, jornadas (¡partidas!) de sol a sol, tras las cuales llegas a casa con el tiempo y la energía necesarios para cenar, ducharte e irte directa a la cama mientras piensas “mañana será otro día”…Porque si esa es la “ruta preestablecida e inamovible” que siguen ellos, tú no ibas a ser menos, ¡faltaría más! (sigo con la ironía, eh:-))

    Me encanta lo que escribes (y cómo lo escribes), así que me quedo por aquí^_^

    Un saludo

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  2. Te felicito por defender tu posición y trabajar para cumplir tus sueños desde tu propia casa. La gran mayoría de las personas prefieren hacer lo que hace todo el mundo para ser aceptados por la sociedad, así, se entregan a trabajar por los sueños de otros, ignorando sus propios sueños.

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    • Efectivamente, no siempre es fácil ir contracorriente, pero no por ello hay que tener miedo. De ahí que mi blog se llame como se llama: hay muchas cosas que hacen difícil perseguir un sueño, pero lo importante es resistir y “sobrevivir a todas ellas” por aquello en lo que se cree. Muchas gracias por pasarte y comentar.

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